El Real Madrid exigió la dimisión inmediata de Javier Tebas como presidente de LaLiga y vicepresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), en un nuevo episodio de enfrentamiento entre el club blanco y los máximos organismos del fútbol español. La petición, publicada mediante un comunicado oficial el 16 de octubre de 2026, responde a unas declaraciones de Tebas en las que comparó los métodos de comunicación de la dirección madridista con las técnicas de propaganda asociadas a Joseph Goebbels, ministro de Propaganda de la Alemania nazi. El conflicto trasciende la polémica por esas palabras y vuelve a situar en el centro del debate la neutralidad institucional, la gestión del arbitraje y las relaciones entre los principales actores del fútbol profesional.
La jornada también dejó novedades relevantes en el ámbito disciplinario. El Comité de Apelación de la RFEF rechazó el recurso del Real Madrid contra los cuatro partidos de suspensión impuestos a Vinícius Júnior, una decisión que mantiene al delantero brasileño fuera del próximo Clásico, salvo que prospere una nueva vía de impugnación. Paralelamente, la RFEF anunció que acudirá al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) para cuestionar la sanción impuesta por la FIFA a raíz de los cánticos islamófobos registrados durante el amistoso entre España y Egipto disputado en marzo. Son tres procesos distintos, pero todos reflejan las tensiones institucionales y disciplinarias que atraviesan el fútbol español.
Real Madrid exige la dimisión de Javier Tebas por sus declaraciones sobre el club
El detonante de la nueva disputa fueron las declaraciones de Tebas sobre la estrategia comunicativa del Real Madrid y la cobertura arbitral de su televisión oficial, Real Madrid TV. El presidente de LaLiga sostuvo que el club seleccionaba determinadas jugadas, repetía sus reclamaciones y alimentaba sospechas sobre el arbitraje. Para describir esa dinámica, aludió a los mecanismos de propaganda utilizados por Goebbels. Tebas aclaró que su comparación se refería a técnicas de comunicación y no a la ideología nazi ni a los aficionados madridistas. Sin embargo, el club consideró que esa precisión no restaba gravedad a unas manifestaciones que juzgó ofensivas e incompatibles con las responsabilidades institucionales del dirigente.
En su comunicado, el Real Madrid afirmó que las palabras de Tebas constituían un nuevo episodio de los ataques que, a su juicio, el presidente de LaLiga dirige contra la entidad, su dirección y sus medios de comunicación. Además, vinculó la controversia con el caso Negreira, al cuestionar la respuesta institucional ante los pagos realizados durante años por el FC Barcelona a José María Enríquez Negreira, exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros. El club señaló que había acudido directamente a la UEFA para solicitar aclaraciones y reclamó una renovación de las estructuras arbitrales y federativas. En ese contexto, exigió la salida de Tebas de sus dos cargos, al considerar que su comportamiento demuestra una falta de neutralidad e imparcialidad. Estas afirmaciones corresponden a la posición expresada por el club y no constituyen, por sí mismas, una resolución sobre la actuación del presidente de LaLiga.
Tebas responde al Real Madrid y la disputa abre un frente institucional
La respuesta de Tebas llegó el mismo 16 de octubre. El dirigente acusó a los responsables del Real Madrid de intentar perjudicar la competición nacional mediante un relato que, según él, estaba distorsionado por los medios vinculados al club. También calificó la reacción madridista como una forma de intimidación y sostuvo que las peticiones de dimisión no eran nuevas, al recordar que durante sus años al frente de LaLiga ya había afrontado iniciativas y denuncias dirigidas a cuestionar su continuidad. Sus declaraciones muestran que, por el momento, el enfrentamiento se mantiene en el terreno público e institucional, con ambas partes defendiendo posiciones opuestas sobre la conducta y las responsabilidades del presidente de la patronal.
Tebas fue reelegido en 2023 para un mandato que se extiende hasta 2027 y ocupa la presidencia de LaLiga desde 2013. La petición del Real Madrid no supone, por sí sola, su destitución ni acredita que exista un procedimiento formal en marcha para apartarlo de sus cargos. La evolución del conflicto dependerá, entre otros factores, de las posibles respuestas de los órganos de gobierno de LaLiga, de la RFEF y de los demás clubes profesionales. También será relevante comprobar si otros equipos respaldan públicamente la exigencia madridista o si la controversia permanece concentrada en la relación entre ambas partes. Por ahora, la demanda de dimisión constituye una posición oficial del Real Madrid, mientras Tebas mantiene sus funciones institucionales.
Apelación mantiene los cuatro partidos de sanción a Vinícius Júnior
En paralelo al enfrentamiento institucional, el Comité de Apelación de la RFEF desestimó el recurso presentado por el Real Madrid contra la sanción de cuatro partidos impuesta a Vinícius Júnior. La resolución mantiene el castigo dictado por el Comité de Disciplina tras la expulsión del brasileño en el encuentro de Liga frente al Villarreal. Según la resolución disciplinaria recogida por EFE, dos partidos corresponden a un tirón de pelo a Nathan Saliba cuando el balón estaba en juego, pero no se encontraba en disputa entre ambos futbolistas; los otros dos responden a la actitud del delantero hacia el árbitro después de recibir la tarjeta roja.
La decisión implica que Vinícius se perderá los encuentros ligueros ante el Sevilla, el Barcelona, el Racing de Santander y el Valencia, siempre que la sanción no sea modificada por una instancia posterior. La ausencia en el Clásico del 25 de octubre es especialmente relevante por el impacto deportivo y mediático del partido, aunque la situación disciplinaria todavía podría cambiar si prospera una nueva impugnación. Según las informaciones publicadas el 16 de octubre, el Real Madrid tiene previsto acudir al Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) para intentar revertir la decisión. Hasta el momento de esta actualización, no se ha confirmado que ese recurso haya prosperado ni que exista una resolución que suspenda la sanción.
La RFEF recurrirá ante el TAS la sanción de la FIFA por los cánticos contra musulmanes
La tercera novedad afecta a la selección española y a la sanción impuesta por la FIFA por los cánticos islamófobos registrados durante el amistoso contra Egipto disputado el 31 de marzo de 2026 en el RCDE Stadium, cerca de Barcelona. Durante el encuentro, que terminó con empate sin goles, una parte del público entonó el cántico «musulmán el que no bote es». Los hechos fueron condenados públicamente por el internacional español Lamine Yamal, quien calificó ese comportamiento de irrespetuoso e intolerable. La FIFA consideró que los cánticos constituían una conducta discriminatoria y sancionó a la federación española.
La sanción incluye una multa de 20.000 dólares y el cierre de al menos el 15% del aforo disponible en el próximo amistoso que España dispute como local, con la posibilidad de destinar ese espacio a familias, estudiantes y organizaciones contra la discriminación. La RFEF sostiene que actuó de forma inmediata, comunicó los incidentes al equipo arbitral, colaboró con las autoridades y adoptó medidas para evitar que los cánticos se repitieran. También considera que la sanción es excesivamente severa en relación con la respuesta que dio durante el encuentro. Tras el rechazo de su recurso ante la FIFA, la federación anunció que llevará el caso al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). El anuncio confirma su intención de continuar la disputa jurídica, pero no acredita que el procedimiento ya se haya presentado ni que las medidas disciplinarias hayan quedado suspendidas.
