El coste climático de Milano Cortina 2026
Javier Nieto
enero 21, 2026

Los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026 generarán cerca de 930.000 toneladas de dióxido de carbono equivalente, asociadas directamente a la organización del evento, a las que se suman 1,3 millones de toneladas adicionales vinculadas a patrocinios, según el informe Olympics Torched, elaborado por el New Weather Institute en colaboración con Scientists for Global Responsibility. El impacto total estimado se traducirá en la pérdida futura de 5,5 kilómetros cuadrados de nieve, una superficie equivalente a más de 3.000 pistas olímpicas de hockey sobre hielo.

El informe se basa en datos oficiales de sostenibilidad del evento y en una metodología específica para estimar las denominadas emisiones inducidas por patrocinios, un factor que no suele incluirse en los balances climáticos habituales. Según el análisis, las emisiones directas previstas para Milano-Cortina 2026 sitúan a estos Juegos en una horquilla comparable a la de ediciones recientes, pero el peso adicional de los acuerdos comerciales con empresas de sectores intensivos en carbono eleva de forma significativa la huella climática total.

El peso ambiental de los Juegos de Invierno

De las 930.000 toneladas de CO2 atribuidas a la organización del evento, la mayor parte corresponde a los desplazamientos de espectadores, con unas 410.000 toneladas, lo que representa aproximadamente el 44 % del total. A ello se suman las emisiones derivadas de la planificación y entrega de los Juegos, estimadas en torno a 227.000 toneladas, y las asociadas a infraestructuras permanentes, que alcanzan cerca de 290.000 toneladas, según los últimos datos de sostenibilidad disponibles.

Aplicando modelos climáticos ampliamente utilizados en investigación científica, el informe calcula que este volumen de emisiones oficiales provocará, en los próximos años, una pérdida de alrededor de 2,3 kilómetros cuadrados de cobertura de nieve en el hemisferio norte y más de 14 millones de toneladas de hielo glaciar. Se trata de impactos acumulativos que afectan directamente al entorno natural del que dependen los deportes de invierno y que se intensifican cuando se incorporan otras fuentes indirectas de emisiones.

Patrocinios y emisiones asociadas

El estudio estima que los acuerdos de patrocinio con tres grandes compañías de sectores de alta intensidad en carbono inducirán 1,3 millones de toneladas adicionales de CO2, lo que supone en torno a un 40 % más que el total de emisiones oficiales del evento. Solo el patrocinio de Eni se asocia a cerca de 700.000 toneladas, mientras que los acuerdos con Stellantis y ITA Airways añadirían aproximadamente 450.000 y 150.000 toneladas, respectivamente.

Estas emisiones inducidas tendrían como consecuencia una pérdida adicional estimada de 3,2 kilómetros cuadrados de nieve y más de 20 millones de toneladas de hielo glaciar, elevando el impacto combinado de los Juegos y estos patrocinios hasta los 5,5 kilómetros cuadrados de cobertura nival y más de 34 millones de toneladas de hielo. El informe subraya que este tipo de emisiones no forman parte todavía de los estándares habituales de contabilidad climática, pese a su magnitud.

Medidas de reducción y margen de actuación

El análisis revisa también las medidas que han permitido reducir emisiones en ediciones recientes de los Juegos de Invierno. Entre las más efectivas figuran la reutilización de sedes e infraestructuras existentes, que ha permitido ahorros de entre 350.000 y 720.000 toneladas de CO2 por edición, y el uso de energías renovables, diseños energéticamente eficientes y materiales de menor impacto, con reducciones adicionales de hasta 310.000 toneladas. En el caso de Milán-Cortina 2026, la limitación de nuevas infraestructuras ha contribuido a contener las emisiones estructurales del evento.

Sin embargo, el informe identifica dos ámbitos con amplio margen de mejora. El primero es la reducción de las emisiones asociadas al transporte aéreo de espectadores, responsables de la mayor parte de la huella climática directa. El segundo es la revisión del modelo de patrocinios, dado que la sustitución de acuerdos con empresas de alta intensidad en carbono por otros de menor impacto podría suponer ahorros superiores a 1,4 millones de toneladas de CO2, una cifra mayor que la obtenida con muchas de las medidas operativas aplicadas hasta ahora.

Recomendaciones para el futuro de los Juegos de Invierno

Entre sus conclusiones, el informe plantea que el Comité Olímpico Internacional y los comités organizadores deberían poner fin a los patrocinios con empresas de combustibles fósiles, aerolíneas y fabricantes de vehículos de combustión, sustituyéndolos por socios con una huella climática significativamente menor. Asimismo, recomienda exigir a los patrocinadores la publicación completa de sus emisiones, incluidas las denominadas emisiones de alcance 3, que son aquellas generadas a lo largo de toda la cadena de valor de una empresa, como el uso final de sus productos o los desplazamientos de clientes y proveedores, y que suelen representar la mayor parte de su impacto climático.

El documento concluye que la experiencia histórica del movimiento olímpico, como la eliminación del patrocinio del tabaco tras los Juegos de Invierno de Calgary 1988, ofrece un precedente para abordar los actuales retos climáticos. En el contexto de Milán-Cortina 2026 y de futuras sedes invernales, el informe sitúa la gestión de emisiones y patrocinios como un elemento central para la viabilidad a largo plazo de los Juegos de Invierno y de los deportes que dependen de la nieve y el hielo.

Últimas Noticias