El deporte femenino, una nueva palanca económica para el sector deportivo
Javier Nieto
enero 24, 2026

El deporte femenino se está consolidando como uno de los ámbitos con mayor potencial de crecimiento dentro de la economía del deporte, según el informe Sports for People and Planet, elaborado por el World Economic Forum. El documento sitúa el desarrollo del deporte femenino entre los factores que están ampliando audiencias, atrayendo inversión y generando nuevos ingresos, en un contexto marcado por la necesidad de diversificar las fuentes económicas del sector.

La economía global del deporte genera ya 2,3 billones de dólares al año y se proyecta que crecerá hasta 8,8 billones en 2050, según el World Economic Forum. Dentro de ese mercado en expansión, los ingresos vinculados al deporte femenino se triplicaron entre 2022 y 2025, alcanzando unos 2,35 mil millones de dólares, lo que indica la creciente dimensión financiera de este subsector.

El informe analiza este avance desde una doble perspectiva: por un lado, el aumento del interés económico y financiero en ligas, clubes y competiciones femeninas; por otro, la persistencia de brechas de participación que condicionan la base social sobre la que se apoya ese crecimiento. A partir de estos elementos, el documento permite observar cómo el deporte femenino avanza hacia un modelo más sólido, aunque todavía enfrenta límites estructurales.

Barreras estructurales en la base del crecimiento

Los datos de práctica deportiva recogidos en el informe reflejan una participación femenina inferior a la masculina en distintas regiones. En la Unión Europea, las mujeres representan el 37% de las personas que practican deporte, mientras que en Estados Unidos el porcentaje se sitúa en torno al 40% y en Canadá alcanza el 45%. Estas cifras evidencian una brecha que afecta directamente a la dimensión del mercado potencial del deporte femenino.

El informe vincula estas diferencias de participación con barreras estructurales que influyen en el acceso, la continuidad y la visibilidad del deporte practicado por mujeres. Desde una perspectiva económica, una menor base de participación limita el desarrollo de ligas, clubes y competiciones, así como la generación de audiencias estables y consumo asociado, elementos clave para sostener el crecimiento del sector a medio y largo plazo.

Crecimiento económico de los equipos femeninos

El avance económico del deporte femenino empieza a reflejarse en valoraciones concretas. Según el último ranking publicado por Forbes, existen 25 equipos deportivos femeninos valorados en nueve cifras, con un valor conjunto estimado de 5.600 millones de dólares y una valoración media de 224 millones por franquicia. Estas cifras sitúan al deporte femenino como un activo económico relevante dentro del ecosistema deportivo global.

La lista está liderada por franquicias de la Women’s National Basketball Association (WNBA) y de la National Women’s Soccer League (NWSL), a las que se suman clubes europeos de ligas como la inglesa y la española. Casos como el New York Liberty, valorado en 400 millones de dólares, o el crecimiento experimentado por clubes como el Washington Spirit.

El aumento de valor del deporte femenino está estrechamente ligado a la evolución de sus modelos de negocio. Forbes destaca el peso creciente de los derechos audiovisuales, con acuerdos de largo plazo que refuerzan la estabilidad financiera de las competiciones. La WNBA, por ejemplo, firmó un contrato de derechos mediáticos valorado en 2.200 millones de dólares a lo largo de 11 años, un hito que marca un punto de inflexión en la comercialización del deporte femenino. A este escenario se suma la entrada de patrocinadores globales y el desarrollo de infraestructuras propias, como estadios específicos, que permiten incrementar ingresos por día de partido y mejorar la experiencia de los aficionados.

Crecimiento financiero y límites estructurales

El informe subraya que el crecimiento económico del deporte femenino convive con una estructura aún desigual en términos de participación y acceso. Desde una perspectiva económica, la consolidación del deporte femenino dependerá de la capacidad para ampliar esa base de participación y convertir el interés financiero en desarrollo estructural. La evolución de audiencias, la profesionalización de las competiciones y la estabilidad de los ingresos aparecen como factores interdependientes en este proceso.

El World Economic Forum sitúa el deporte femenino entre las áreas con mayor potencial de crecimiento dentro del sector deportivo global, al tiempo que identifica la participación como un elemento clave para sostener ese avance. Las cifras de valoración, inversión y derechos audiovisuales reflejan un cambio de escala, mientras que los datos de práctica deportiva muestran el margen que aún existe para transformar ese potencial en un crecimiento más equilibrado.

Últimas Noticias