El histórico convenio de la WNBA es ejemplo para el deporte femenino
Juan José Saldaña
marzo 14, 2026

Las negociaciones entre la WNBA y la Women’s National Basketball Players Association (WNBPA) se han convertido en uno de los procesos más relevantes para el futuro del deporte femenino profesional. En un contexto marcado por el crecimiento de las audiencias, los acuerdos mediáticos y la inversión en ligas femeninas, ambas partes avanzan hacia un convenio colectivo histórico que podría redefinir las condiciones laborales y económicas de las jugadoras, estableciendo nuevos estándares para la industria.

Aunque el acuerdo aún no se ha cerrado, las jugadoras han comenzado a percibir avances en las conversaciones. Las negociaciones, que se han extendido durante días en un hotel del centro de Nueva York, han incluido intercambios constantes de propuestas entre la liga y el sindicato. En total, las partes han discutido ya múltiples borradores que abordan prácticamente todos los temas en disputa, desde salarios y reparto de ingresos hasta condiciones de viaje, infraestructura y bonificaciones por rendimiento.

Un nuevo modelo salarial para el baloncesto femenino

Uno de los puntos centrales de las negociaciones gira en torno a la estructura salarial de la liga. La última propuesta presentada por la WNBA plantea un aumento significativo del tope salarial de los equipos, que pasaría de los actuales 1,5 millones de dólares a cerca de 6,2 millones. Este incremento multiplicaría por cuatro el margen disponible para la construcción de plantillas y se ajustaría anualmente según el crecimiento de los ingresos generados por la liga y las franquicias.

El impacto también se reflejaría en los ingresos individuales de las jugadoras. Según los detalles conocidos de la propuesta, el salario promedio podría comenzar en alrededor de 570.000 dólares en el primer año del nuevo acuerdo y alcanzar cerca de 850.000 dólares en el sexto. Actualmente, el salario medio en la liga se sitúa en torno a los 120.000 dólares. Además, los contratos máximos superarían los 1,3 millones de dólares y podrían acercarse a los 2 millones, una cifra que contrasta con el límite actual de menos de 250.000 dólares establecido en el convenio vigente.

Ingresos compartidos y mejores condiciones para las jugadoras

A pesar de los avances en materia salarial, uno de los aspectos que sigue generando debate es el reparto de ingresos entre la liga y las jugadoras. La propuesta más reciente introduce un nuevo sistema de distribución vinculado directamente al crecimiento económico de la WNBA y de sus equipos, eliminando los umbrales mínimos que anteriormente condicionaban la activación de este mecanismo. Este modelo busca adaptar el reparto a una liga en expansión, en la que los ingresos por derechos mediáticos, patrocinio y asistencia a los estadios han aumentado de forma sostenida.

Las negociaciones también incluyen mejoras en las condiciones de trabajo de las jugadoras. La liga propone estándares mínimos más elevados para instalaciones deportivas, incluyendo vestuarios modernizados, salas de pesas y áreas de tratamiento médico. A ello se suman viajes en vuelos chárter o en primera clase para todos los eventos oficiales, así como un sistema ampliado de bonificaciones por rendimiento. Mientras continúan las conversaciones, la liga mantiene en el calendario el inicio de la temporada para el 8 de mayo y la celebración del draft el 13 de abril, dos hitos que siguen marcando el ritmo de unas negociaciones observadas con atención en todo el deporte femenino.