Tras el cierre de los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milano Cortina 2026, el Mes Internacional de la Mujer se convierte en un momento propicio para visibilizar una dimensión menos evidente, pero profundamente transformadora: el rol de las mujeres en la construcción del legado educativo de la cita. En las aulas de toda Italia, ese impacto ha cobrado forma a través de experiencias que trascienden lo deportivo, conectando valores, emociones y aprendizajes cotidianos bajo los principios del Comité Olímpico Internacional y su enfoque pedagógico.
Este proceso ha tenido como eje el programa Gen26, impulsado en colaboración con el Ministerio de Educación italiano, que ha permitido que miles de estudiantes se acerquen a los valores olímpicos mediante el Programa de Educación en Valores Olímpicos. Detrás de esta implementación hay una red de educadoras y líderes que han sostenido, diseñado y llevado a la práctica cada instancia, transformando el aula en un espacio donde el olimpismo deja de ser un concepto abstracto para convertirse en una experiencia viva.
Mujeres que lideran la transformación educativa
Dentro del despliegue nacional de Gen26, la red Équipe Formative Territoriali (EFT) ha sido clave para expandir el alcance del programa, con una participación femenina cercana al 65 %. Esta presencia no solo se traduce en cifras, sino en una influencia concreta en cada etapa del proceso: desde la creación de contenidos hasta la formación docente y el acompañamiento a escuelas. De hecho, el 80 % de quienes implementan OVEP en Italia son mujeres, una señal clara de cómo el liderazgo femenino ha moldeado este legado desde su base.
La formación de formadores impulsada por el Comité Olímpico Internacional en Cortina en febrero de 2025 marcó un punto de partida decisivo. A partir de ahí, se generó un efecto multiplicador que alcanzó a más de 5.000 docentes en instancias directas y a otros 40.000 a través de actividades de difusión. En paralelo, el desarrollo de un curso online sobre metodologías innovadoras —seguido por más de 1.200 profesores— incorporó una mirada sensible a las experiencias de las estudiantes, promoviendo espacios donde niñas y jóvenes pueden participar activamente, fortalecer su confianza y cuestionar estereotipos arraigados en el deporte y el liderazgo.
Un legado que se proyecta más allá de los Juegos
Para muchas de las mujeres involucradas, Gen26 ha sido también una plataforma de crecimiento profesional y colaboración. La experiencia ha abierto espacios para repensar la enseñanza, fomentar el trabajo colectivo y construir entornos más inclusivos dentro del sistema educativo. Testimonios como el de Rosanna Giuliano reflejan cómo esta participación ha significado no solo formación, sino también la posibilidad de contribuir a una cultura basada en el respeto mutuo y la visión compartida.
Lejos de concluir con el cierre de los Juegos, este legado continúa desarrollándose a través de nuevas iniciativas. Actividades vinculadas al Día Internacional de la Mujer, organizadas junto a entidades como Fondazione Terre des Hommes Italia, y encuentros virtuales impulsados por la EFT, mantienen vivo el diálogo sobre igualdad de género e inclusión. En ese contexto, las historias de atletas femeninas y las experiencias en el aula siguen alimentando un proceso educativo que ya ha alcanzado a cerca de 50.000 docentes con OVEP y a más de 150.000 a través del programa educativo completo de Milano Cortina 2026.
