El mapa del baloncesto europeo se mueve entre la Euroliga y la sombra de la NBA
Javier Nieto
enero 12, 2026

Un grupo de clubes de la EuroLeague sin licencia permanente está dando pasos para coordinarse y defender una posición común dentro de la competición con el objetivo de ganar peso en la toma de decisiones, mejorar el reparto de ingresos y aspirar a convertirse en socios de pleno derecho. Según ha informado BasketNews, la iniciativa agrupa a varios equipos que actualmente participan en la Euroliga sin ser accionistas y que buscan actuar de forma coordinada para renegociar su posición dentro del ecosistema.

El movimiento llega en un momento especialmente sensible para el baloncesto europeo. Enero se ha convertido en un mes clave en el tablero continental, con la NBA disputando esta semana varios partidos oficiales en Europa, mientras avanza en su proceso de análisis para un posible proyecto NBA Europe. En paralelo, la EuroLeague afronta negociaciones internas sobre su modelo de negocio, la ampliación de equipos y el reparto de ingresos, en un contexto en el que varios clubes estudian su futuro a medio plazo con el proyecto de NBA Europe tomando forma y la Basketball Champions League creciendo.

Una Euroliga en plena encrucijada

El núcleo de la nueva asociación estaría formado por Dubai Basketball, Hapoel Tel Aviv, Valencia Basket, AS Monaco, Partizan Belgrade, Crvena Zvezda Belgrade y Virtus Bologna. A ellos se sumaría Hapoel Jerusalem, además de otros clubes que podrían incorporarse más adelante, como Besiktas Istanbul, PAOK Thessaloniki o Napoli Basket.

La iniciativa ha sido impulsada por Dubai Basketball, que se incorporará a la Euroliga con una licencia multianual, y parte de una premisa común: los clubes sin licencia consideran que el modelo actual, diseñado por los accionistas, no es plenamente justo ni permite explotar todo el potencial financiero de la competición. La intención de la asociación sería incluso presentar una oferta económica para entrar en el accionariado y acceder a un reparto de ingresos más equilibrado. Además, París Basketball está, de momento, fuera de esta ecuación ya que su intención es quedarse con la plaza del Asvel Villeurbanne que se uniría a la Basketball Champions League la siguiente temporada.

Este debate interno coincide con la reflexión de la propia Euroliga sobre su formato. La competición estudia ampliar el número de participantes hasta 24 equipos y dividirlos en dos conferencias, un modelo que permitiría reducir el número de partidos por club, aliviar un calendario cada vez más saturado y, al mismo tiempo, incrementar el volumen total de encuentros para potenciar los ingresos audiovisuales. La expansión de esta temporada, con el paso de 18 a 20 equipos, ha intensificado el problema, con numerosas dobles jornadas y un total de 47 partidos para los equipos que alcanzan la Final Four.

NBA Europe y el efecto dominó

El posible desembarco de la NBA Europe añade una capa de presión estratégica al escenario actual. La NBA lleva tiempo explorando fórmulas para reforzar su presencia estable en el mercado europeo, con un proyecto que pasaría por una competición propia, una estructura cerrada y la entrada de franquicias en grandes mercados, en colaboración con inversores locales y, potencialmente, con clubes ya existentes.

Aunque todavía no existe una hoja de ruta oficial ni un calendario definido, el simple avance del proyecto ha generado un efecto dominó en el ecosistema continental. Algunos clubes analizan si su encaje a largo plazo pasa por reforzar su posición dentro de la Euroliga o por mantener abiertas otras vías, mientras que la propia competición busca blindarse reforzando su atractivo económico, su estabilidad institucional y su control sobre los principales mercados europeos.

El tablero de los accionistas también se mueve

Mientras los clubes sin licencia coordinan su estrategia, el escenario entre los accionistas de la EuroLeague tampoco está completamente definido. Cuatro de los trece clubes con participación accionarial aún no han formalizado su adhesión a las nuevas licencias a largo plazo. ASVEL Villeurbanne no tiene previsto continuar como accionista y todo apunta a que competirá en la Basketball Champions League, a la espera de una posible integración futura en el proyecto NBA Europe. Real Madrid, FC Barcelona y Fenerbahce mantienen situaciones diferentes, con conversaciones abiertas y sin una decisión definitiva anunciada públicamente, al igual que Olimpia Milano, Bayern Munich o Maccabi Tel Aviv, equipos de EuroLeague que también podrían marcharse al proyecto americano.

La combinación de todos estos factores dibuja un escenario abierto. Si no se alcanza un acuerdo, los clubes sin licencia podrían verse abocados a negociar individualmente o explorar alternativas, aunque la prioridad declarada de la nueva asociación es reforzar su posición dentro de la Euroliga. El mapa del baloncesto europeo está muy abierto con muchas fichas por encajar aún, negociaciones de por medio, en tres posibles competiciones.

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