Estambul se estrena en la Copa del Mundo de Parkour con doble oro de Noa Man
Javier Nieto
junio 9, 2026

Estambul acogió del 4 al 7 de junio una Copa del Mundo de Parkour marcada por el doble triunfo de Noa Man, que ganó las pruebas femeninas de Speed y Freestyle y convirtió la primera cita de este nivel celebrada en la ciudad turca en una nueva demostración de su dominio en el circuito. La competición se disputó en Galataport Clock Tower Square, un escenario urbano que encajó con la identidad de una disciplina construida sobre obstáculos, velocidad, creatividad y contacto directo con el público.

La prueba formó parte del calendario internacional de parkour de la Federación Internacional de Gimnasia -FIG-, que estructura la competición en dos formatos principales. En Speed, los atletas deben completar un recorrido de obstáculos en el menor tiempo posible. En Freestyle, el resultado depende de la dificultad, la ejecución, la fluidez y el uso del espacio. Istanbul cerró así una fase del circuito 2026 que ya había pasado por Montpellier y que volvió a mostrar la capacidad del parkour para funcionar como competición y como espectáculo urbano.

Noa Man marca el ritmo de la temporada

Man llegó a Estambul después de haber ganado la prueba de Speed en Montpellier y salió de Turquía con tres victorias de cuatro posibles en la Copa del Mundo 2026. La neerlandesa ya conocía lo que significaba dominar las dos modalidades en una misma parada, después de lograrlo en Amsterdam el año pasado, pero su actuación en la capital turca tuvo un valor añadido por el modo en que resolvió dos finales muy distintas.

En Speed, Man no empezó como la referencia absoluta de la competición. Fue tercera en las series iniciales, pero en la final recortó seis segundos a su tiempo y superó a Marta Gutierrez por más de un segundo. Lola Roy completó el podio, mientras Miranda Tibbling, que había sido la mejor en la clasificación, terminó quinta. En Freestyle, Man respondió a la decepción de Montpellier, donde un doble cork fallado le había dejado sin medalla, con un ejercicio de 14.0 puntos de dificultad, el más alto de la final, y una puntuación total de 23.6.

Acimis firma la plata local y los campeones mundiales vuelven arriba

La plata de Irem Acimis en Freestyle femenino dio a la competición una lectura local especialmente relevante. La turca, de 17 años, consiguió su primer podio en Copa del Mundo después de haber sido bronce en el Mundial Junior de 2024. Tras la competición, escribió en Instagram que “los aplausos y el apoyo” recibidos durante la prueba le dieron más fuerza de la que imaginaba y añadió que, después de lesiones, renuncias y días difíciles, el resultado era “un presagio de nuevos comienzos”.

En categoría masculina, Estambul también devolvió protagonismo a dos campeones mundiales. Elis Torhall, vigente campeón mundial de Freestyle, ganó con 31.2 puntos en su primera Copa del Mundo en dos años, apoyado en una rutina de 18.2 puntos de dificultad que incluyó un triple back desde la barra. En Speed, Caryl Cordt-Moller pasó de una clasificación muy ajustada a imponerse en la final con 22.912, solo 0.002 por delante de Siebe van de Spijker, ganador en Montpellier. Tangui van Schingen fue tercero, a 0.337 del oro.

Istanbul deja una nueva imagen para el parkour internacional

La competición también dejó varios nombres propios alrededor de los podios. En Freestyle femenino, Acimis terminó segunda y Bara Krcmarova logró su segundo bronce consecutivo en la Copa del Mundo, mientras Ella Bucio, primera en la clasificación, acabó quinta. En Freestyle masculino, Shea Rudolph fue segundo por detrás de Torhall, en una final en la que el nivel de dificultad volvió a marcar diferencias. En Speed masculino, Bohdan Kolmakov firmó el mejor tiempo de las semifinales, pero Cordt-Moller encontró una última mejora en la final para quedarse con el oro.

El paso por Estambul permitió además situar al parkour en un entorno muy reconocible de la ciudad. Galataport Clock Tower Square ofreció una imagen alineada con la naturaleza de la disciplina: recorridos visibles, obstáculos integrados en un espacio abierto, público cercano y un ritmo de competición que alterna explosividad, precisión y creatividad. Para una modalidad que nació en el entorno urbano, la elección de la sede aportó valor más allá del resultado deportivo.