FIFA e ICM unen fuerzas por un trabajo justo en los torneos internacionales
Juan José Saldaña
octubre 24, 2025

En un contexto global donde los grandes eventos deportivos han sido puestos bajo escrutinio por las condiciones laborales que conllevan, la FIFA ha dado un nuevo paso para reforzar su compromiso con los derechos de los trabajadores. El organismo rector del fútbol mundial anunció un acuerdo de colaboración de cinco años con la Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera (ICM), destinado a promover “condiciones de trabajo decentes y seguras” en todos sus torneos. Esta alianza busca generar un cambio tangible en los entornos laborales vinculados a la construcción de estadios e infraestructuras deportivas, una deuda que la FIFA arrastra desde la organización de la Copa Mundial de Qatar 2022.

El acuerdo llega en un momento clave, tras la controversia generada por la concesión del Mundial de 2034 a Arabia Saudí, una decisión criticada por la ICM por la falta de transparencia en el proceso de licitación y por las preocupaciones persistentes sobre los derechos humanos en el país. Pese a las diferencias, ambas entidades han decidido trabajar juntas nuevamente, esta vez con la promesa de establecer un marco más sólido de monitoreo, formación y reparación para los trabajadores involucrados en proyectos relacionados con los torneos de la FIFA.

Un nuevo marco de cooperación con foco en la dignidad laboral

Según el comunicado oficial, el acuerdo contempla inspecciones laborales conjuntas, programas de capacitación en seguridad y salud ocupacional, mecanismos de acción correctiva con plazos definidos y la publicación de informes anuales sobre los avances. Estos elementos buscan garantizar que los derechos laborales no sean solo una promesa, sino una práctica verificable en cada país anfitrión. El secretario general de la FIFA, Mattias Grafström, subrayó la importancia de que todos los trabajadores que contribuyen a la organización de los torneos disfruten de un salario justo, estabilidad laboral y protección social, reforzando la idea de que el fútbol debe beneficiar también a quienes lo hacen posible desde el esfuerzo físico y técnico.

Por su parte, Ambet Yuson, secretario general de la ICM, destacó que esta colaboración se construye sobre “años de experiencia y una asociación crítica”, con el objetivo de traducir los compromisos de derechos humanos en mejoras reales. La ICM, que anteriormente había señalado las limitaciones de la FIFA en Qatar, aspira ahora a un enfoque más preventivo que correctivo, promoviendo inspecciones independientes y una comunicación directa entre los trabajadores y las entidades organizadoras. Este pacto, más allá de los comunicados institucionales, busca devolver la dignidad a los obreros que levantan los escenarios donde el mundo celebra el deporte.

Un compromiso global para los próximos mundiales

El alcance del nuevo acuerdo es verdaderamente global. Las inspecciones y medidas se aplicarán en los torneos más relevantes de la próxima década, incluyendo la Copa Mundial de 2026 en Canadá, México y Estados Unidos; la Copa Mundial Femenina de 2027 en Brasil; y la Copa Mundial de 2030, que reunirá a seis anfitriones —Marruecos, Portugal, España, Argentina, Paraguay y Uruguay—. También se contempla el trabajo inicial de preparación hacia la Copa Mundial de Arabia Saudita 2034, uno de los mayores desafíos en materia de derechos laborales que enfrentará la FIFA.

Cada una de estas sedes representa contextos socioeconómicos distintos, y el reto será adaptar los estándares laborales a realidades diversas, manteniendo la coherencia del compromiso ético. La implementación de inspecciones conjuntas y la capacitación de representantes sindicales se perfilan como herramientas clave para construir entornos de trabajo más seguros. La iniciativa pretende que el legado de los mundiales no se mida solo en estadios y récords, sino en el respeto por la vida y el bienestar de quienes hacen posible el espectáculo deportivo más seguido del planeta.

Últimas Noticias