La FIFA ha dado un paso poco habitual al reconocer públicamente errores en la gestión del proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), una iniciativa que buscaba transformar parte del modelo comercial de la organización mediante la venta del 20% del negocio vinculado a la Copa Mundial de la FIFA, valorado en unos 20.000 millones de dólares. En una carta dirigida a sus 211 federaciones miembro, el organismo admitió que el proceso no se desarrolló de la forma adecuada, ofreció disculpas por la manera en que se condujo la iniciativa y anunció una revisión de sus mecanismos internos para fortalecer la transparencia y la gobernanza.
El reconocimiento llega después de que la propuesta fuera retirada tras despertar un amplio rechazo entre varias de las principales confederaciones del fútbol mundial, entre ellas UEFA, CONCACAF y AFC. Lejos de centrarse únicamente en el fracaso del proyecto, la FIFA intenta ahora reconstruir la confianza con sus asociaciones nacionales, reafirmando el respaldo de su junta directiva al presidente Gianni Infantino y comprometiéndose a mejorar la comunicación, la toma de decisiones y la participación de las federaciones en iniciativas de alto impacto para el futuro de la organización.
La FIFA admite fallos en la gestión del proyecto y pide disculpas a las federaciones
La circular, firmada por el secretario general Mattias Grafström, reconoce que «se han cometido errores» y que la organización «debería haber actuado de un modo diferente» durante el desarrollo de FIFA Forward Enterprise. El organismo admite que muchas federaciones pudieron sentirse excluidas de un proceso que afectaba directamente a uno de los activos comerciales más importantes del fútbol mundial, una percepción que terminó debilitando el respaldo político necesario para que la iniciativa avanzara.

A pesar de esa autocrítica, la FIFA insiste en que el proyecto siempre se desarrolló dentro del marco normativo de la institución. La organización subraya que la propuesta ya ha sido retirada y asegura que la experiencia servirá para perfeccionar sus procedimientos internos. Al mismo tiempo, advierte que no tolerará ataques contra su integridad, su modelo de gobernanza ni sus procesos institucionales, reafirmando su intención de proteger la reputación del organismo mientras redefine la forma en que impulsará futuras iniciativas estratégicas.
La reunión en Rabat marca el inicio de una revisión de la gobernanza
La reflexión sobre lo ocurrido ocupó un lugar central durante la reunión de la junta directiva de la FIFA celebrada en Rabat, Marruecos, donde participaron Gianni Infantino, Mattias Grafström y otros miembros del máximo órgano de gobierno de la organización. En ese encuentro se ratificó el respaldo al presidente y al secretario general, pero también se reconoció que los canales de comunicación, la coordinación institucional y la interacción entre los distintos niveles de decisión deben fortalecerse para evitar que situaciones similares vuelvan a producirse.
Como resultado de esa reunión, la FIFA anunció que realizará un análisis completo sobre lo sucedido con FIFA Forward Enterprise y presentará un informe en la próxima sesión de su Consejo. Paralelamente, el organismo reiteró que seguirá trabajando junto a las 211 federaciones miembro, las confederaciones continentales y las organizaciones regionales para continuar impulsando el desarrollo del fútbol mediante el Programa FIFA Forward, en un contexto especialmente sensible para la institución, que se prepara para un nuevo ciclo electoral mientras busca reforzar la confianza de sus principales actores.
