La presencia de la selección de Irán en la Copa Mundial de la FIFA 2026 se ha transformado en uno de los temas más sensibles de cara al inicio del torneo. A solo 57 días de que comience la competición en Estados Unidos, Canadá y México, la escalada del conflicto entre Irán y Estados Unidos ha generado dudas sobre si el equipo asiático podrá disputar normalmente sus partidos programados en territorio estadounidense.
Pese a ese escenario, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, fue tajante al afirmar que Irán “vendrá seguro” al torneo. El dirigente explicó que espera que el contexto político y militar sea más estable para entonces, pero insistió en que la selección iraní debe estar presente porque ya consiguió su clasificación en el campo y porque sus jugadores quieren competir. Para Infantino, el fútbol debe mantenerse como un espacio de encuentro incluso en medio de tensiones internacionales.
El conflicto político pone en tensión al Mundial
La incertidumbre sobre la participación iraní aumentó luego de que autoridades deportivas y políticas del país expresaran públicamente su rechazo a competir en Estados Unidos. El ministro de Deportes iraní llegó a señalar que, tras los acontecimientos recientes entre ambos países, no existían condiciones para participar en el torneo. A esto se sumaron declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien aseguró que el equipo iraní sería bienvenido, aunque deslizó dudas sobre la conveniencia de su presencia debido a razones de seguridad.

A pesar de esas tensiones, Infantino aseguró que la FIFA mantiene firme su posición de separar el deporte de la política. El dirigente recordó que recientemente visitó a la selección iraní durante una concentración en Antalya, donde pudo comprobar de primera mano la voluntad del plantel de participar en la Copa del Mundo. Según explicó, la FIFA tiene la responsabilidad de tender puentes entre países y culturas, especialmente en un torneo global que reúne a selecciones de todos los continentes.
Los desafíos de seguridad y organización de cara a 2026
La selección de Irán tiene programados sus tres partidos de la fase de grupos en Estados Unidos. Debutará frente a Nueva Zelanda en Los Ángeles el 15 de junio, volverá a jugar en la misma ciudad ante Bélgica el 21 de junio y cerrará su participación inicial contra Egipto en Seattle el 26 de junio. La federación iraní había solicitado trasladar esos encuentros a México, pero la FIFA rechazó la petición, manteniendo el calendario original.
Más allá del caso iraní, la seguridad aparece como una de las mayores preocupaciones de cara al Mundial 2026. El torneo espera recibir a millones de aficionados internacionales y ya ha registrado una demanda récord de entradas, con más de 500 millones de solicitudes. Para Infantino, el gran éxito del Mundial no pasará únicamente por el nivel futbolístico o el impacto económico, sino también por la capacidad de organizar un evento seguro, sin incidentes y capaz de reunir a personas de los 211 países afiliados a la FIFA en torno al fútbol.
