Ingresos al alza, pérdidas históricas: la paradoja financiera de la Serie A
Juan José Saldaña
febrero 10, 2026

La Serie A vive una paradoja difícil de ignorar: crecen las audiencias, aumentan las asistencias a los estadios y la facturación media por club sigue al alza, pero la rentabilidad continúa siendo una meta lejana. Si la tendencia se mantiene, los equipos del campeonato italiano superarán esta temporada los 4.000 millones de euros en pérdidas acumuladas desde la pandemia, una cifra que contrasta con la imagen de recuperación que proyecta el negocio del fútbol europeo tras los años más duros del Covid-19.

En el curso 2024-2025, los 20 clubes sumaron otros 348,8 millones de euros al agujero contable, aunque lograron recortar un 5,7% los números rojos respecto al año anterior, según datos de Intelligence 2P, la unidad de estrategia e inteligencia de mercado de 2Playbook. Siete equipos cerraron con beneficios, la misma cifra que la temporada previa, mientras que trece continuaron en ‘rosso’, con recién ascendidos y gigantes históricos compartiendo el peso de un déficit que refleja problemas estructurales más profundos que un simple bache coyuntural.

Más ingresos, pero un modelo que no logra equilibrarse

La facturación conjunta de la Serie A alcanzó los 2.773 millones de euros, con una media de 139 millones por club, un 2% más interanual. Sólo FC Inter, AC Milan y Juventus FC superaron los 300 millones en ingresos ordinarios, mientras que otros referentes del calcio como AS Roma, SSC Napoli y Atalanta BC se movieron en torno a los 200 millones, por debajo incluso de clubes de LaLiga como el Real Betis. El caso del Nápoles resulta especialmente llamativo: campeón de liga con un 29% menos de recursos que sus competidores directos, penalizado por no disputar competiciones europeas y evidenciando cuánto pesa hoy el llamado “efecto UEFA” en los presupuestos.

La televisión continúa siendo el pilar económico, aportando el 55% de los ingresos ordinarios, pero el matchday gana terreno con fuerza, pasando del 10% al 15% de la facturación en el último ejercicio. Aun así, el negocio comercial se estanca en torno a los 40,5 millones de euros de media por club, con grandes diferencias entre entidades. Mientras AC Milan y FC Inter logran cifras récord en patrocinios, otros dependen en gran medida de plusvalías por traspasos, donde SSC Napoli y Atalanta BC destacan con más de 100 millones de euros en beneficios por ventas de jugadores.

El peso de los estadios, la masa salarial y el impacto europeo

Buena parte del problema del calcio está en sus estadios envejecidos y poco optimizados para generar negocio. Proyectos como la compra y renovación de San Siro por parte de FC Inter y AC Milan, la intención de Aurelio De Laurentiis de construir un nuevo estadio en Nápoles o los planes de reforma en ciudades como Palermo reflejan que el potencial de crecimiento está íntimamente ligado a la infraestructura. La presión aumenta con la Eurocopa de 2032 en el horizonte y con la UEFA observando con recelo los retrasos en las modernizaciones, tras haber retirado a San Siro la final de la Champions League de 2027.

En paralelo, el gasto en plantilla sigue tensionando las cuentas. La masa salarial osciló entre 42 y 345 millones de euros por club y volvió a crecer en otros 100 millones en 2024-2025. Ocho equipos destinaron más del 80% de sus ingresos al pago de jugadores, en una competición que todavía no cuenta con un control económico interno y que deberá ajustarse al squad cost ratio de la UEFA. Incluso los clubes que compitieron en Europa muestran el contraste: la mitad de ellos perdió dinero, acumulando un déficit conjunto de 152,4 millones, mientras que los que lograron beneficios lo hicieron apoyados en el nuevo reparto económico de la Champions League.