Kirsty Coventry se ha posicionado rápidamente en uno de los debates más sensibles del movimiento olímpico: si los atletas deben cobrar directamente por participar o ganar en los Juegos Olímpicos. Y su respuesta ha sido clara: «No». Siendo fiel a su perfil de ser clara en los asuntos más sensibles, aquí no esquivó la pregunta y fue contundente para dejar claro cuál debería de ser el compromiso de cada federación internacional.
La presidenta del Comité Olímpico Internacional defendió en declaraciones recogidas por el medio neozelandés ‘Sport Nation’ la continuidad del modelo de solidaridad olímpica, rechazando introducir pagos directos a los deportistas. “No creo en pagar a los atletas”, afirmó la dirigente zimbabuense, apoyándose además en su propia experiencia como deportista procedente de un país pequeño y de un deporte sin grandes salarios.
El modelo que el olimpismo quiere proteger
Coventry no niega las dificultades económicas que afrontan muchos atletas. Pero sí defiende que la respuesta no debe pasar por premios económicos directos, sino por reforzar becas, programas de desarrollo, ayudas a la preparación o apoyo durante la transición profesional. Algo que sea más orgánico y natural, no por un objetivo en concreto que puede depender de una lesión de última hora, un bajón repentino, mala suerte…
La presidenta recordó que ella misma fue beneficiaria de una beca de Solidaridad Olímpica y que ese respaldo fue clave en su carrera. Esa idea resume la filosofía histórica del COI: redistribuir ingresos hacia federaciones, comités olímpicos nacionales y programas de desarrollo, en lugar de repartir dinero directamente por resultados. Sin embargo, el problema para el olimpismo es que el deporte internacional empieza a moverse en otra dirección.
World Athletics, en el lado contrario
World Athletics rompió una barrera histórica al anunciar premios económicos para los campeones olímpicos de atletismo en Paris 2024, con su presidente, Sebastian Coe, a la cabeza de esta idea (por cierto, rival en las urnas de Coventry en las pasadas elecciones al COI). Y en el tenis también crece la presión para que los jugadores reciban un porcentaje mayor de los ingresos generados por los grandes torneos. Aquí se enfrentan estas dos formas de entender el olimpismo de hoy en día: la de Coe y la de Coventry, quien no desea que ningún pago directo termine transformando completamente los Juegos Olímpicos.
Hablando precisamente de temas económicos, la dirigente advirtió en el reciente Congreso Ejecutivo del COI de que un cambio profundo podría reducir el número de deportes, países participantes y oportunidades para estructuras pequeñas… así que este modelo de pagar por medalla, parece que tampoco encaja en la filosofía de ‘Fit for the Future’ que desgranó hace unos días.
Otra cuestión es qué opinan los propios atletas sobre estas decisiones, la cual seguramente no pueda desligarse de lo personal. Lo que está en juego no es un simple cheque con unos dólares, sino qué valores olímpicos quiere expresar el COI y cómo desea hacerlo. Porque, eso sí, una vez que abres un grifo económico como este, parece muy complicado (y antipopular) cerrarlo.
