Los recortes ya se notan en el COI de cara a su futuro Olímpico
Víctor García
mayo 8, 2026

El Comité Olímpico Internacional ha dejado más pistas este jueves en Lausana sobre su cambio de dirección. En la última reunión del Comité Ejecutivo, liderada por Kirsty Coventry, han apuntado hacia una transformación estructural del Movimiento Olímpico para hacerla más controlable, menos extensa y más sostenible. Si este miércoles avanzábamos en SportsIn las intenciones de ‘recortar’ el programa olímpico de Brisbane 2032, al día siguiente se confirmó esa tendencia con otros eventos como los Juegos Olímpicos de Invierno y los Juegos Olímpicos de la Juventud.

Aunque el organismo no ha anunciado oficialmente recortes en el programa de Juegos Olímpicos de Brisbane 2032, las palabras elegidas durante las sesiones y la rueda de prensa dejan poco margen a la interpretación: “Optimización”, “revisión del programa”, “validación de infraestructuras”, “sostenibilidad” o “disciplina financiera” marcaron el discurso. Como ellos mismos dicen: “Fit for the Future”.

Este lenguaje no es casual. En el ecosistema olímpico se interpreta como el preludio de ajustes en deportes, disciplinas, pruebas y cuotas de atletas. Según ha podido saber SportsIn, la cita australiana podría pasar de las 36 planeadas para Los Ángeles 2028 a las 32 disciplinas en Brisbane. El COI confirmó que el programa inicial de Brisbane 2032 no se cerrará hasta 2026. De esta manera, estas intenciones continuarán en revisión junto a las federaciones internacionales y al comité organizador para ver qué deportes y formatos encajan en el modelo que se está redefiniendo.

Límites más claros para los Juegos de Invierno

En paralelo, Coventry dejó una idea relevante sobre el futuro inmediato: los Juegos Olímpicos de Invierno seguirán limitados a deportes practicados sobre nieve o hielo. Con esta afirmación, el COI descarta, al menos por ahora, la incorporación de disciplinas híbridas o propuestas alternativas como el ciclocross o el cross-country running invernal de cara a los Juegos de 2030 en los Alpes franceses.

Estas declaraciones refuerzan la idea misma idea de un programa más acotado, con menos margen para la experimentación que había caracterizado a etapas recientes y a lo que se creía que podría venir en el futuro, sobre todo en unos Juegos invernales que necesitan una revisión porque dentro de no mucho se limitarán los lugares de la tierra donde poder practicar estos deportes (debido al calentamiento global).

Juegos Olímpicos de la Juventud y los esports, en pausa

Otra de las decisiones con mayor impacto ha sido la paralización del proceso de los Juegos Olímpicos de la Juventud 2030. El COI opta por detener su desarrollo, lo que alimenta la percepción de que se está revisando en profundidad el tamaño, el coste y la sostenibilidad de todos sus activos. La medida no implica necesariamente una cancelación, pero sí evidencia una pausa estratégica en la expansión del ecosistema olímpico. Todo con mesura y sostenibilidad.

En este contexto, como ya se ha anunciado en SportsIn, el proyecto de esports del COI también queda en una posición incierta. Sin anuncios oficiales de cancelación, el organismo evitó concretar cualquier hoja de ruta, sede o calendario. La Comisión de Esports del COI ha frenado su actividad tras el colapso del modelo previsto con Arabia Saudí, dejando el proyecto en un estado de indefinición. Ahora mismo, la opción más segura en este terreno es la sólida International Esports Federation -IESF-.

En conjunto, las señales que llegan desde Lausana dibujan un cambio progresivo respecto a la etapa de Thomas Bach. El modelo expansivo que marcó los últimos años da paso a una aproximación más contenida, quizás más realista sobre qué cotas puede aspirar en este momento el sueño olímpico.