Kirsty Coventry y los nuevos deportes que podrían transformar Brisbane 2032
Víctor García
diciembre 18, 2025

El camino hacia Brisbane 2032 se está convirtiendo en el primer gran examen del mandato de Kirsty Coventry, una presidenta del COI que ha dejado claro desde el primer día que quiere unos Juegos Olímpicos más aperturistas, democráticos y horizontales. Su visión pasa por actualizar el movimiento olímpico sin miedo: atraer a los jóvenes, apostar por deportes globales y garantizar que cualquier disciplina que llegue al programa sea también accesible y relevante para el público del siglo XXI.

Los Ángeles 2028 ya ha marcado una tendencia con la entrada del cricket T20, el flag football, el lacrosse ‘sixes’ o el squash, además del regreso del béisbol/softbol y la consolidación del skate, la escalada y el surf. Brisbane recibe ese testigo con un mensaje claro: los Juegos ya no son un formato inamovible, sino un ecosistema que evoluciona con las sociedades que los celebran.

Un COI distinto… y un examen decisivo en 2026

Coventry afronta el reto de definir el programa deportivo de Brisbane en 2026, una decisión que marcará su liderazgo real. El criterio es claro: deportes globales, atractivos para los jóvenes, igualitarios, con costes razonables y capaces de funcionar tanto en televisión como en redes y escenarios urbanos.

La novedad no está solo en lo que puede entrar, sino en la filosofía: el COI escucha de manera abierta a federaciones, atletas y ciudades, y medir cada candidatura por su capacidad de conectar con el deporte del futuro.

Candidatos con acento australiano… y el pádel

Australia quiere dejar su impronta, y la lista de posibles incorporaciones lo refleja. Uno de los favoritos es el beach lifesaving, una disciplina de salvamento deportivo profundamente arraigada en la cultura oceánica australiana. Le acompañan candidaturas como el touch football, variante ligera del rugby y cuya filosofía es muy similar en este sentido al flag football (sin contacto); el karate, que busca volver tras Tokio 2020; o deportes de tradición británica como el snooker o el lawn bowls.

El netball aparece como uno de los grandes nombres en la conversación: enorme seguimiento en la Commonwealth, profesionalización creciente y Australia como potencia histórica. Pocos deportes encajan mejor con la idea de disciplina accesible, inclusiva y masiva que quiere potenciar el COI.

En paralelo, el pádel ha acelerado su campaña olímpica. Con un crecimiento global explosivo, un calendario profesional en expansión y capacidad para llenar pistas urbanas, se ha convertido en uno de los deportes que más abiertamente sueñan con Brisbane 2032.

Los Juegos y la calle: el lenguaje de los jóvenes

El éxito del skate, la escalada y el surf ha dejado una enseñanza clave: los Juegos necesitan hablar el lenguaje urbano. Para captar a nuevas generaciones no basta con estadios; hacen falta deportes que respiren ciudad, ritmo rápido y estética contemporánea. Ese es el terreno en el que podría aparecer la próxima oleada de disciplinas: formatos reducidos, competiciones mixtas, dinamismo, espectáculo y capacidad para generar contenido viral.

El gran riesgo de este proceso es que los Juegos se conviertan en una rotación constante de deportes en función del país anfitrión o de la moda del momento. Esa inercia debilitaría la identidad olímpica. Coventry tiene la oportunidad de demostrar que un programa flexible no es un programa caprichoso. Brisbane 2032 será el laboratorio y se deberá demostrar que deportes que pueden encajar de manera natural en la edición australiana, seguirán aportando valor en 2036, 2040…

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