La Euroliga dio un paso decisivo hacia una nueva etapa económica tras la reunión de su Junta Directiva en Barcelona. La competición aprobó una profunda actualización de su sistema de reparto de ingresos, la primera gran modificación en más de veinte años, con el objetivo de fortalecer la estabilidad financiera de los clubes y acompañar el crecimiento sostenido que ha experimentado el torneo en las últimas temporadas. La decisión llega en un momento en que el baloncesto europeo busca consolidar su atractivo comercial, reforzar el valor de sus franquicias y ampliar su presencia en nuevos mercados.
La reforma no solo apunta a distribuir de manera diferente los ingresos generados por retransmisiones y acuerdos comerciales, sino también a premiar variables que hasta ahora tenían un peso menor dentro del ecosistema de la liga, como la interacción digital, la asistencia de público o el rendimiento deportivo reciente. Todo esto mientras la Euroliga mantiene su formato de 20 equipos para la temporada 2026-27 y avanza en un ambicioso plan de expansión que podría cambiar el mapa competitivo del baloncesto continental.
Un nuevo modelo económico para repartir el crecimiento
El nuevo sistema de distribución aprobado por la Euroliga se apoyará en dos grandes fondos. El primero estará vinculado a los ingresos por retransmisión y permitirá que los clubes con licencia retengan el 65 % de lo generado en sus respectivos mercados nacionales. El 35 % restante se repartirá por igual entre todos los equipos con licencia. Esta fórmula busca reconocer el peso específico de los clubes más fuertes en términos de audiencia y valor televisivo, sin dejar de lado una lógica colectiva que permita sostener a toda la competición.
Por otro lado, el fondo comercial repartirá el 75 % de sus recursos según una combinación de factores como resultados deportivos, asistencia a los estadios, audiencias televisivas, interacción digital y trayectoria histórica. El 25 % restante se distribuirá de forma equitativa entre los clubes con licencia. Con este esquema, la Euroliga pretende que el crecimiento financiero no dependa únicamente del tamaño de los mercados, sino también de la capacidad de cada organización para construir una comunidad de aficionados activa, generar valor de marca y mantener un rendimiento competitivo constante.
Formato estable y una expansión cada vez más cercana
La Junta Directiva también confirmó que la Euroliga mantendrá su formato de 20 equipos y calendario de todos contra todos para la temporada 2026-27. Sin embargo, detrás de esa continuidad existe una estrategia mucho más amplia. La competición estudia nuevas oportunidades de expansión y ya recibió cartas de interés de más de 10 clubes y mercados interesados en incorporarse a la liga en los próximos años. La primera fase exploratoria de ese proceso comenzará oficialmente en julio de 2026.
Al mismo tiempo, la Euroliga avanza en la transición desde el actual sistema de licencias de 10 años hacia un modelo permanente de franquicias, diseñado para ofrecer mayor estabilidad, atraer nuevas inversiones y aumentar el valor de los activos de los clubes. Una valoración independiente de JB Capital situó el valor empresarial conjunto de la Euroliga y sus clubes con licencia en 3.200 millones de euros, una cifra que podría crecer cerca de un 25 % una vez que se implemente el nuevo plan estratégico. En paralelo, la competición también estudia mejoras en las condiciones de viaje y salud de los jugadores, cambios en la estructura de la Eurocopa y la posible creación de un torneo de pretemporada entre los campeones de la Euroliga y la Eurocopa.
