La Global Pickleball Federation -GPF- cerró 2025 como el primer ejercicio completo de consolidación de su estructura internacional, tras un año fundacional en 2024 marcado por la creación de órganos de gobierno y la celebración de su primera Asamblea General. Durante el último año, la federación amplió su presencia institucional y operativa, alcanzando los 76 países miembros repartidos en los cinco continentes y aumentó su visibilidad en el ecosistema deportivo internacional.
El salto de escala respecto a 2024 se refleja tanto en volumen como en alcance. Si el primer año estuvo centrado en sentar las bases organizativas, 2025 se caracterizó por el despliegue de programas estratégicos, alianzas internacionales y una agenda institucional orientada al reconocimiento olímpico. “De Madagascar a Manila, la Global Pickleball Federation dio la vuelta al mundo en 2025, conectando con nuestras federaciones miembro en todos los continentes”, señaló el presidente de la GPF, Javier Regalado.
Programas estratégicos y alianzas para la profesionalización
Uno de los principales ejes de 2025 fue el lanzamiento de programas orientados a la estandarización y profesionalización del pickleball a escala global. Destaca la puesta en marcha del GPF Coaching Endorsement Program, desarrollado junto a cuatro socios especializados —PPR, RPO, IFPA y PCI—, con el objetivo de establecer criterios comunes de formación técnica y certificación de entrenadores, un ámbito que en 2024 aún carecía de marco internacional.
En paralelo, la GPF firmó un acuerdo con DUPR como sistema oficial de rating, incorporando una herramienta clave para la medición del rendimiento y la comparabilidad competitiva entre países. Estas iniciativas se complementaron con el lanzamiento, junto a Pickleheads, del primer buscador internacional de pistas y partidos de pickleball, reforzando la infraestructura digital del deporte y facilitando su crecimiento en nuevos mercados.
Proyección olímpica y unificación
Otro hito relevante fue el inicio formal del proceso para el reconocimiento del pickleball como deporte olímpico, con la entrada de la GPF en los procedimientos de AIMS y SportAccord en Lausana, así como reuniones con distintos actores del ecosistema del Comité Olímpico Internacional -COI-. Este movimiento supone un cambio sustancial respecto a 2024, cuando la prioridad se centraba en la legitimación interna del organismo.
En el ámbito de la gobernanza, la federación constituyó un Comité Legal con expertos europeos en ética, conducta, antidopaje, integridad competitiva y procedimientos disciplinarios. Además, el anuncio de un Task Force conjunto con la United World Pickleball Federation (UWPF) para avanzar hacia la unificación institucional fue interpretado como un paso estratégico para reducir la fragmentación del deporte y reforzar su credibilidad ante los organismos internacionales.

Crecimiento federativo y presencia en eventos oficiales
El crecimiento de la base federativa fue otro de los indicadores clave de 2025. La GPF incorporó 22 nuevos miembros durante el año, consolidando un total de 76 federaciones nacionales, frente a las 54 registradas al cierre de 2024. Dos de ellas, la Philippine Pickleball Federation y Polski Pickleball, lograron además que el pickleball fuese reconocido por sus respectivos comités olímpicos nacionales. En el plano competitivo, la GPF ofició el torneo de pickleball de los 13º African Games en Accra, Ghana. La federación también estuvo presente en eventos como la Pickleball World Cup en Fort Lauderdale y en competiciones europeas como el Barcelona Open, que abrió la puerta a la incorporación de la Real Federación Española de Tenis como miembro.
La evolución institucional quedó reflejada en el Congreso y Asamblea General Anual celebrados en Manila en 2025, con la participación de delegados de 24 países y cuatro continentes, frente al primer AGM de 2024 en Mesa, Estados Unidos, que tuvo un carácter marcadamente fundacional. A lo largo del año, miembros del consejo de la GPF participaron como ponentes en foros de la industria deportiva y del pickleball en Miami, Palm Beach, Scottsdale, Boston, Tblisi, Princeton, Las Vegas y Dubái, promocionando el posicionamiento de la federación en espacios de negocio, innovación y gobernanza deportiva.
Desarrollo, impacto social y sostenibilidad del modelo
Más allá del ámbito institucional, la GPF impulsó iniciativas de impacto social como Operation PaddleLift, un programa destinado a distribuir material deportivo en países con menos recursos, en colaboración con Franklin Sports, Pickleball for Good y Good Sport Foundation. En 2025, la federación también apoyó acciones solidarias puntuales, como la entrega de equipamiento a familias afectadas por los incendios de Palisades en Los Ángeles.
El ejercicio se cerró con la implementación del Active8 Strategic Plan, que establece objetivos y métricas para los ocho comités de la GPF, integrando crecimiento federativo, desarrollo técnico y sostenibilidad económica. Este enfoque sitúa a la federación en una segunda fase de madurez, en la que la expansión territorial se acompaña de estructuras de control, programas estables y una estrategia orientada al largo plazo.




