La RFEF escucha el tiempo biológico de sus jugadoras
Javier Nieto
septiembre 1, 2026

La Real Federación Española de Fútbol -RFEF- ultima un acuerdo con una clínica de fertilidad para facilitar la congelación de óvulos a las futbolistas de la selección española. La entidad prevé presentar el programa durante la segunda mitad de septiembre —el día 21, según la fecha adelantada por ‘AS’—, cuando se conocerán su cobertura económica, los servicios incluidos y las condiciones de conservación. La medida pretende ofrecer otra alternativa a las jugadoras que desean ser madres, pero cuya carrera internacional coincide con sus años de mayor fertilidad.

La iniciativa nació de una inquietud trasladada a la federación por las capitanas de la selección. Alexia Putellas explicó que participar en Mundiales y Eurocopas condiciona unas carreras que coinciden con los años de mayor fertilidad: “La federación entiende que estás sirviendo a tu país en contra de tu tiempo biológico”. La RFEF no abre, sin embargo, un camino completamente nuevo. La WNBA incorporó ayudas económicas en 2020, la WTA añadió subvenciones y protección competitiva en 2025, varios clubes de fútbol estadounidense desarrollaron sus propios acuerdos desde 2021 y la NWSL terminó incluyendo la planificación familiar en su convenio colectivo de 2024.

La WNBA paga y la WTA protege también la carrera

La Women’s National Basketball Association -WNBA- incorporó la planificación familiar a su convenio colectivo con la Women’s National Basketball Players Association -WNBPA- en 2020. El acuerdo permitía a las jugadoras veteranas recibir hasta 60.000 dólares durante su trayectoria en la liga para gastos relacionados con adopción, gestación subrogada, congelación de óvulos y tratamientos de fertilidad o infertilidad. La cobertura se acompañó de salario íntegro durante la baja por maternidad, ayudas anuales para el cuidado infantil, viviendas con dos dormitorios para jugadoras con hijos y espacios adecuados para la lactancia. El convenio aprobado en 2026 amplió las prestaciones de planificación familiar a las jugadoras y sus cónyuges o parejas, aunque la liga no ha publicado el nuevo desglose económico. Una de las voces que ayudó a llevar el asunto a la negociación fue Sue Bird, que congeló sus óvulos en 2019, a los 39 años: “Tu carrera es tu cuerpo y necesitas mantener abiertas tus opciones para formar una familia”.

La Women’s Tennis Association -WTA- desarrolló un modelo diferente porque sus jugadoras son trabajadoras autónomas y su posición en el ranking determina el acceso a los torneos. Desde 2025, el PIF WTA Maternity Fund concede ayudas para congelar óvulos o embriones y realizar tratamientos de fecundación in vitro, ofrece hasta 12 meses de prestación por maternidad y contempla dos meses de permiso remunerado en casos de adopción, gestación subrogada o embarazo de la pareja. Además, las tenistas situadas entre las 750 primeras que se ausenten durante un mínimo de diez semanas para preservar su fertilidad pueden regresar con un ranking especial y utilizarlo para entrar en tres torneos de hasta categoría WTA 500. Sloane Stephens, que congeló sus óvulos en 2022, había reclamado esa protección porque solo encontraba una ventana al comienzo de la pretemporada para completar el procedimiento. “Muchas veces parece que tienes que decidir entre tu carrera y formar una familia”, explicó.

La NWSL lleva las ayudas de los clubes a toda la liga

Racing Louisville se convirtió en octubre de 2021 en el primer club de la National Women’s Soccer League -NWSL- que ofreció gratuitamente congelación de óvulos, congelación de embriones y almacenamiento prolongado. El acuerdo mantuvo cubiertos los gastos de conservación incluso después de que una jugadora dejara de tener contrato con la entidad. Posteriormente se sumaron, con diferentes prestaciones, Portland Thorns, Chicago Red Stars, North Carolina Courage, Houston Dash, Gotham FC, San Diego Wave y Washington Spirit, entre otros. Portland, por ejemplo, ofreció consultas, evaluaciones, extracción y congelación de óvulos, criopreservación y transferencia de embriones sin coste. La exportera Michelle Betos, que utilizó el programa de Racing, aseguró que le permitió continuar su carrera sin tener que retirarse antes para intentar formar una familia.

La NWSL trasladó parte de esa tendencia al convenio colectivo vigente entre 2024 y 2030. La liga debe disponer de un proveedor que facilite a todas las jugadoras tratamientos de fecundación in vitro e inseminación, medicación, preservación de óvulos, embriones y semen, seguimiento de la ovulación, pruebas de fertilidad y genéticas, y servicios relacionados con la gestación subrogada. La cobertura no equivale a la de la WNBA: la NWSL paga los costes administrativos del proveedor, pero los tratamientos se tramitan mediante el seguro médico y las cantidades no cubiertas corresponden a la jugadora. En Europa, Chelsea Women anunció en agosto de 2026 un fondo para evaluaciones, tratamientos, asesoramiento y talleres destinado a todas sus futbolistas, aunque no ha detallado las técnicas financiadas ni los límites económicos. Futpro ofrece un descuento del 10% en varios tratamientos; la Professional Footballers’ Association -PFA- británica proporciona formación, orientación confidencial y ventajas para determinados servicios; y la Asociación de Futbolistas Españoles -AFE- acaba de acordar con el Hospital Ruber Internacional condiciones preferentes para sus afiliados y familiares.

Un tratamiento que también afecta al calendario

El proceso de preservación comienza con un estudio individualizado y una estimulación hormonal para favorecer la maduración de varios óvulos, que posteriormente se extraen mediante una intervención breve y se vitrifican para su posible utilización futura. Puede completarse aproximadamente en dos semanas, pero no resulta invisible para el entrenamiento: puede producir hinchazón, fatiga y alteraciones emocionales, y los especialistas aconsejan reducir temporalmente el ejercicio de impacto alrededor de la extracción. También requiere coordinación con los responsables médicos y antidopaje, porque algunos fármacos empleados en determinados protocolos, como el clomifeno o el letrozol, aparecen en la lista de sustancias prohibidas de la World Anti-Doping Agency -WADA- y pueden exigir una Exención por Uso Terapéutico. Ni la FIFA ni la UEFA cuentan actualmente con un protocolo específico para integrar estos tratamientos en el fútbol profesional femenino.

La RFEF todavía debe concretar la cobertura y el funcionamiento de un programa que podría situarla entre las primeras federaciones nacionales de fútbol en financiar directamente la congelación de óvulos de sus internacionales. La medida representa otro avance para el fútbol femenino español, aunque el cambio de mayor alcance llegará si este tipo de apoyo se extiende al conjunto de la competición y del mundo del deporte, y deja de depender de iniciativas aisladas. La suma de ayudas económicas, protección deportiva, asesoramiento médico y medidas de conciliación permitiría escuchar mejor las necesidades de las futbolistas y ofrecerles más opciones para compatibilizar su carrera profesional con sus decisiones personales y familiares.