La presidenta del Comité Olímpico Internacional -COI-, Kirsty Coventry, declaró el domingo clausurados los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026 tras 19 días de competición y un despliegue que dejó cifras récord en participación, producción mediática y alcance digital. “Queridos amigos, declaro clausurados los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026”, afirmó durante la ceremonia celebrada en Italia, donde también destacó el impacto estructural del evento al señalar que “han ofrecido un nuevo tipo de Juegos de Invierno y han establecido un estándar muy alto para el futuro”.
Un total de 2.900 atletas compitieron en representación de 92 Comités Olímpicos Nacionales -CON-, además de los Atletas Individuales Neutrales -AIN-, en un programa compuesto por ocho deportes, 16 disciplinas y 116 pruebas con medalla, en las que se entregaron 740 metales. Durante la competición se batieron 13 récords olímpicos y un récord mundial, además del debut del esquí de montaña como nueva disciplina olímpica. Entre los hitos deportivos, Brasil logró su primera medalla de oro en unos Juegos de Invierno con Lucas Pinheiro Braathen en el eslalon gigante masculino, mientras Georgia consiguió su primer podio con la plata en patinaje artístico por parejas.
El mayor equilibrio de género y el debut del esquí de montaña
Milano Cortina 2026 registró la edición con mayor equilibrio de género en la historia de los Juegos Olímpicos de Invierno, con un 47 por ciento de participación femenina. El programa incluyó 50 pruebas femeninas, frente a las 46 celebradas en Beijing 2022, y 12 de las 16 disciplinas alcanzaron la plena igualdad entre hombres y mujeres. El calendario incorporó además ocho nuevas pruebas, entre ellas el esprint masculino y femenino y el relevo mixto en esquí de montaña, el equipo mixto en skeleton, el doble femenino en luge, los baches duales masculino y femenino en esquí acrobático y el trampolín grande individual femenino en salto de esquí.
La dimensión operativa del evento se reflejó también en la asistencia y en el despliegue logístico. Más de 1,3 millones de entradas fueron vendidas durante los Juegos, mientras que más de 600.000 personas visitaron las ‘Fan Villages’ distribuidas en las regiones anfitrionas de Italia. El programa de voluntariado movilizó a 18.000 personas seleccionadas entre 130.000 solicitantes, con representantes de 98 nacionalidades y un 48 por ciento menores de 35 años. Las seis villas olímpicas sirvieron diariamente 356 kilogramos de pasta, 10.000 huevos, 8.000 cafés y 12.000 porciones de pizza a atletas y equipos técnicos. Kirsty Coventry reconoció esta contribución al afirmar que “los voluntarios aportaron su energía, su amabilidad y su compromiso, y dieron a estos Juegos su espíritu”.

6.500 horas de retransmisión y 10.000 profesionales broadcast
El despliegue mediático alcanzó niveles sin precedentes en unos Juegos de Invierno, con 24 titulares de derechos audiovisuales y más de 80 sublicenciatarios internacionales. Olympic Broadcasting Services -OBS- produjo más de 6.500 horas de contenido en directo, utilizando más de 810 sistemas de cámara, incluidos 25 drones, 32 cámaras cinematográficas y 17 sistemas de repetición en tiempo real en formato 360 grados. El dispositivo técnico incluyó además 1.800 micrófonos y la participación de más de 10.000 profesionales de retransmisión, de los cuales más de 4.500 pertenecían a OBS y más de 5.500 a operadores internacionales.
La cobertura informativa reunió a 2.534 periodistas acreditados, entre ellos 267 nacionales y 2.267 internacionales, procedentes de 803 organizaciones y con la participación de 694 fotógrafos. En términos de audiencia, dos de cada tres espectadores en Italia siguieron la cobertura de la cadena pública Rai, superando los registros de los cuatro Juegos de Invierno anteriores combinados. En Estados Unidos, las retransmisiones alcanzaron una media de 24,1 millones de espectadores en NBC, Peacock y otras plataformas, lo que supone el mayor seguimiento desde 2014 y un incremento del 93 por ciento respecto a Beijing 2022. En Japón, la audiencia superó los 92 millones de espectadores, equivalentes a más del 80 por ciento del público potencial, mientras que en Francia más de 50 millones de personas siguieron las competiciones a través de France Télévisions.
110 millones de usuarios digitales y medallas con valor récord
El impacto digital de Milano Cortina 2026 estableció nuevos máximos históricos en el ecosistema olímpico. Un total de 110 millones de usuarios interactuaron con la web y la aplicación oficial de los Juegos, que registró 120 millones de aperturas y se situó como la aplicación deportiva más utilizada en más de 75 territorios. El sistema de comunicación directa envió 170 millones de notificaciones móviles y distribuyó 120 millones de correos electrónicos personalizados en nueve idiomas. En redes sociales, las plataformas oficiales de los Juegos Olímpicos generaron más de 10.000 millones de interacciones, triplicando los datos de Beijing 2022, e incorporaron 8,7 millones de nuevos seguidores hasta alcanzar una audiencia global acumulada de más de 172 millones.
El valor económico de las medallas también supuso un cambio en la historia olímpica moderna. Cada medalla de oro entregada en Milano Cortina 2026, con un peso aproximado de 506 gramos y compuesta mayoritariamente por plata con un mínimo de seis gramos de oro, tiene un valor intrínseco estimado entre 2.300 y 2.500 dólares, impulsado por el precio del oro, que alcanzó los 5.000 dólares por onza. Las medallas de plata, con un contenido aproximado de 500 gramos, alcanzaron un valor cercano a los 1.400 dólares tras el aumento del 180 por ciento en el precio de este metal desde los Juegos Olímpicos de París 2024.




