El pulso financiero del Manchester United comienza a estabilizarse, aunque el precio haya sido alto. Tras un año marcado por una profunda reestructuración interna y el despido de cerca de 450 empleados —alrededor del 40% de su plantilla— el club ha logrado reducir en un 90% sus pérdidas en el primer semestre de la temporada 2025-2026, hasta situarlas en 2,8 millones de euros. En medio de la presión deportiva y la ausencia de competiciones europeas, la entidad ha priorizado el equilibrio económico como primer objetivo.
La hoja de ruta ha pasado por un ajuste del 9% en los gastos operativos, que descendieron hasta 396,7 millones de euros, acompañado de un recorte sostenido en los costes de personal. Sólo en el segundo trimestre, estos se redujeron en 7,4 millones de libras respecto al mismo periodo del curso anterior. Desde los despachos, el mensaje es claro: austeridad, control y gestión más quirúrgica para frenar el deterioro acumulado desde la pandemia.
El sostén televisivo y el desgaste en el negocio tradicional
En este proceso de ajuste, la fortaleza estructural de la Premier League ha actuado como red de seguridad. El modelo de reparto audiovisual —con una brecha más contenida entre clubes— y el crecimiento del valor de los derechos internacionales han amortiguado el impacto de no disputar torneos UEFA. Por televisión, el United facturó 105,6 millones de euros en el semestre, apenas un 1% menos interanual, una estabilidad que ha servido de colchón en un contexto adverso.
Sin embargo, otras líneas de negocio sí reflejan el coste deportivo de quedar fuera de Europa. Los ingresos por ‘matchday’ cayeron un 3,6%, hasta 86,7 millones de euros, debido a un calendario con menos partidos en Old Trafford. En el área comercial, pese a seguir siendo la principal fuente de ingresos, también hubo retroceso: 186,4 millones de euros entre julio y diciembre, un 4,5% menos que el año anterior. La salida de Tezos como patrocinador de la ropa de entrenamiento dejó un activo sin cubrir, una imagen poco habitual en un club de su dimensión global.
El mercado de fichajes como palanca financiera
El camino hacia el ‘break even’ no sólo ha pasado por el ajuste interno. El club ha intensificado su actividad en el mercado de traspasos con una lógica distinta a la de temporadas previas: vender para generar plusvalías y aliviar el balance. El pasado verano, las ganancias por transferencias alcanzaron 55,2 millones de euros, un 33% más que un año antes, contribuyendo a reducir parte del agujero de 465 millones de euros acumulado desde la pandemia.
Detrás de esta estrategia se encuentra el CEO Omar Berrada, incorporado en 2024 procedente del Manchester City. Su plan combina disciplina presupuestaria, reordenación estructural y una gestión más activa de los activos deportivos, en un intento por reconstruir la estabilidad financiera sin desconectar al club de la exigencia competitiva que marca su historia.




