La tradición beisbolera de Panamá, país anfitrión de los Juegos Suramericanos de la Juventud, fue defendida de la mejor forma posible con el equipo nacional juvenil llevándose la medalla de oro en la justa realizada en su país.
El béisbol fue uno de los deportes que coincidía con la fecha de clausura de los Juegos Suramericanos de la Juventud, y Panamá solo le hacía falta dar un último paso para cumplir con las expectativas, consiguiéndolo ante Colombia, país que en recientes años ha puesto a prueba a Panamá en distintas categorías y con victorias incluidas.
Esta vez Panamá no quería conformarse con algo menos que el oro, además era uno muy especial no solo por lo que representa el béisbol en su país, sino porque equivalía a la sexta presea dorada con la cual superarían la cantidad de primeros lugares obtenidos en las ediciones anteriores a las que Panamá asistió en el corto historial de la justa deportiva.
La novena panameña se consagró con una victoria de 2 carreras a 0 sobre Colombia en el vetusto, pero remozado estadio Juan Demóstenes Arosemena, escenario que albergó importantes eventos entre ellos los IV Juegos Centroamericanos y del Caribe, celebrados en 1938, y hasta otros algo atípicos para su finalidad, como peleas de título mundial de boxeo, incluso partidos de fútbol de la selección nacional de Panamá en aquellas épocas.
La final del béisbol fue muy diferente a cómo se había desarrollado el primer encuentro entre ambos equipos durante la fase regular de estos juegos, donde Panamá ganó ampliamente por 10-2.

En esta oportunidad fue por medio del gran trabajo del lanzador abridor Abel Rodríguez que amarró a la ofensiva rival durante siete episodios, y también de la oportuna aparición de Luis Aranda con un cuadrangular de dos carreras, en que Panamá pudo resolver a su favor este desenlace que les hizo acreedores de la medalla de oro.
La fecha fue sumamente especial para Rodríguez puesto que coincidía con su cumpleaños, y siendo parte de esta plantilla en la que coincidió con compañeros de su equipo provincial, Panamá Oeste, curiosamente campeones de Panamá en la categoría juvenil hace escasos meses, llegaron con esa misma ambición junto con el resto de los muchachos.
Aranda, también compañero de Rodríguez en los campeonatos nacionales, y Jugador Más Valioso del reciente torneo nacional, hizo la diferencia cuando más se necesitaba, “No venía de tener una buena ofensiva como yo quería, pero salió en el momento más oportuno. Gracias a Dios salieron las cosas bien, siempre veníamos a darlo todo por el equipo”, menciona el artífice del cuadrangular de dos carreras en el segundo episodio, quien a su vez cataloga como inolvidable este año.
Los jóvenes panameños fueron guiados por Adolfo Rivera, y su cuerpo técnico, una figura del béisbol nacional, que después de su etapa como jugador ha venido desempeñándose como director técnico.
“Se ha hecho el trabajo, los muchachos confiaron en eso que uno le da desde el día uno, la confianza a la hora de jugar al béisbol. Si tú le das eso, ellos van a jugar para ti, van a darte el 100%, y conseguimos ese objetivo”, expresa quien también fue campeón a nivel nacional en un torneo sub23.
