¿Qué opina el COI de las ‘no elecciones’ de World Boxing?
Víctor García
noviembre 25, 2025

Han pasado 9 meses desde que Thomas Bach reconociera a World Boxing como la federación encargada de organizar el evento olímpico a partir de entonces. Más de medio año para acuñar la transparencia, claridad en las cuentas, eliminar vestigios de dudas y proyectar credibilidad sobre el cuadrilátero de los despachos. Lejos de eso, las elecciones a la presidencia de este pasado fin de semana en Roma han arrojado más dudas y sombras que certezas y un cambio real.

El mero hecho de cómo se produjo la elección de Gennadiy Golovkin como presidente de World Boxing refleja el actual estado del organismo. Según el comunicado oficial, Golovkin fue designado “por aclamación” dado que era el único candidato aprobado por el panel de evaluación. Ese solo hecho plantea ya una tensión difícil de soslayar: ¿puede llamarse “elección” a un proceso en el que no hubo oposición real? Además, ¿qué diferencia hay entre esta ‘elección’ y la de Umar Kremlev en la IBA (International Boxing Association) como único candidato y que enfadó tanto al COI?

¿Qué mensaje se envía tanto a las federaciones nacionales como al Comité Olímpico Internacional? El hecho de que solo un número limitado de federaciones nacionales tuvieran derecho a voto o su acceso estuviera condicionado es otro factor que merma la credibilidad del proceso… No ha sido la mejor manera de comenzar esta nueva etapa.

Participación restringida y transparencia comprometida

La información disponible apunta a que únicamente ciertas federaciones fueron consideradas aptas para votar y que los demás quedaron fuera o en una posición de observadores. ¿Por qué? ¿Esta es la nueva transparencia Esta situación contrasta con las expectativas previas, donde se anunciaba una participación más amplia de las federaciones nacionales. Un órgano con vocación global debe permitir una verdadera representatividad: si solo unas 55 federaciones tienen voz de entre más de cien miembros previstos, se genera una brecha entre pertenencia formal y participación real. El resultado aparenta ser más una designación que un deseo compartido.

Otra de las grietas en el proceso es el control sobre la elegibilidad de los aspirantes. Tal y como ha ido informando SportsIn, el candidato griego Charilaos Mariolis, que había sido aprobado como candidato, finalmente se quedó en el camino por sus precedentes en Grecia. ¿Cómo no se había dado cuenta antes de ello el panel independiente de evalución de World Boxing?

Cuando un organismo afirma contar con un “panel independiente de evaluación”, pero luego su producto es elegir un único candidato, se ponen en duda los estándares de transparencia, pluralismo y equidad. Gran parte de la responsabilidad del fiasco en torno al proceso de selección de candidatos recae en quienes debían completarlo. El secretario general y el director ejecutivo demostraron no estar a la altura, algo que debería llevar al nuevo presidente a reflexionar sobre cómo avanzar y con quién. Si quieres organizar una carrera de caballos, necesitas caballos de pura raza, no aprendices.

Un reto de credibilidad en el camino hacia LA28

La creación de World Boxing respondía a una urgencia: la expulsión de la IBA del movimiento olímpico por graves deficiencias de gobernanza. Ahora, a pocos años de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, el nuevo organismo debe demostrar que ha aprendido la lección. Sin embargo, aún hay mucho por hacer para que esto ocurra.

El deporte olímpico exige instituciones fuertes, limpias, que rindan cuentas, que incluyan todas las voces y que garanticen procedimientos abiertos. Cuando el órgano rector del boxeo arranca con un formato de elección que debilita esos parámetros, corre el peligro de reproducir patrones que habían llevado a su antecesora al abismo.

Reformas urgentes para evitar replicar errores

Si World Boxing aspira a liderar el boxeo mundial con credibilidad debe abordar urgentemente las siguientes áreas:

  • Participación ampliada: permitir que todas las federaciones adheridas tengan voz y voto, en igualdad de condiciones, para que la legitimidad no sea solo formal.

  • Transparencia en los procesos de elección: publicar claramente los criterios de elegibilidad, los nombres de los candidatos antes de la elección, y los resultados detallados del escrutinio.

  • Control externo independiente: contar con auditores o entidades de supervisión que validen el proceso y certifiquen su integridad.

  • Gobierno pluralista: garantizar que en los puestos de dirección estén representados diversos continentes, géneros y perfiles, para reflejar la globalidad del deporte.

  • Comunicación clara con el movimiento olímpico: demostrar al Comité Olímpico Internacional que la entidad está comprometida con los valores olímpicos de transparencia, equidad y buen gobierno.

Si esas reformas no se acometen próximamente, el riesgo es que World Boxing sea vista como un cambio superficial, con nuevos nombres (no todos) pero viejos vicios. Y el COI no va a permitir que se tropiece dos veces en la misma piedra.

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