Roland Garros enfrenta a su nuevo rival: el calor extremo en París
Juan José Saldaña
mayo 28, 2026

Roland Garros siempre ha sido sinónimo de resistencia física, largos intercambios sobre arcilla y desgaste mental bajo la presión de uno de los escenarios más emblemáticos del tenis mundial. Sin embargo, esta edición del Grand Slam parisino está presentando un desafío distinto, inesperado y cada vez más difícil de ignorar: el calor extremo. Las temperaturas superiores a los 30 grados han transformado por completo el ambiente habitual del torneo y están obligando tanto a jugadores como a aficionados a convivir con condiciones poco frecuentes para esta época del año en la capital francesa.

La sensación dentro del complejo parisino es la de un torneo que se juega a otra velocidad. La pelota viaja más rápido, el bote se vuelve más agresivo y los partidos adquieren un ritmo que altera la esencia tradicional de la arcilla. Mientras algunos tenistas buscan sobrevivir físicamente usando hielo en los descansos o intentando administrar mejor la energía, otros encuentran en el calor una oportunidad para potenciar un tenis más ofensivo. Roland Garros ya no es solamente una batalla técnica o mental: ahora también es una prueba de adaptación extrema.

El calor cambia la naturaleza de la arcilla parisina

La histórica ola de calor que atraviesa París ha modificado directamente las condiciones de juego en Roland Garros. Habitualmente, la arcilla francesa se caracteriza por ralentizar la pelota y favorecer puntos largos, pero las altas temperaturas están endureciendo la superficie y acelerando cada intercambio. Jugadores como Iga Swiatek reconocieron que las sensaciones son completamente distintas a otras ediciones del torneo, incluso comparándolas con los Juegos Olímpicos de París 2024, disputados en pleno verano europeo.

Esta transformación beneficia especialmente a quienes apuestan por un tenis más agresivo. Alex de Minaur explicó que las condiciones le permiten desplegar mejor su juego ofensivo, aprovechando que la pelota corre más rápido y exige menos efecto para generar daño. En la misma línea, el estadounidense Alex Michelsen admitió sentirse favorecido por un contexto que premia los golpes potentes y el ataque desde el fondo de la cancha. Mientras tanto, otros jugadores sufren el desgaste físico de una semana marcada por el agotamiento, la pérdida de concentración y partidos cada vez más exigentes desde lo corporal.

Jugadores y aficionados conviven con un escenario extremo

Las imágenes que está dejando Roland Garros reflejan hasta qué punto el calor se convirtió en protagonista. Tenistas utilizando bolsas de hielo durante los cambios de lado, espectadores buscando alivio bajo los aspersores y trabajadores mojando a los aficionados con mangueras entre sets forman parte de una postal poco habitual en París. Daria Kasatkina reconoció que hacía mucho tiempo no vivía temperaturas semejantes en el torneo y describió cómo el calor puede derrumbar la concentración de un jugador de un momento a otro.

Mandatory Credit: Photo by Virginie Lefour/Belga/Shutterstock (16901753o)
Belgian Elise Mertens pictured during a tennis match against Polish Chwalinska, in the second round of the women’s singles at the Roland Garros French Open tennis tournament, in Paris, France, Thursday 28 May 2026. This year’s tournament takes place from 18 May to 07 June.
France Tennis Roland Garros R2 Mertens Vs Chwalinska, Paris, France – 28 May 2026

La preocupación también comenzó a instalarse en torno a la exigencia física y los protocolos de seguridad. Novak Djokovic cuestionó públicamente la ausencia de medidas más estrictas frente a las altas temperaturas, mientras algunos encuentros ya dejaron escenas alarmantes, como colapsos físicos y jugadores abandonando la pista completamente exhaustos. En redes sociales y comunidades de aficionados crece el debate sobre si Roland Garros deberá replantear sus políticas climáticas para el futuro, especialmente en un contexto donde las olas de calor parecen cada vez más frecuentes e intensas en Europa.

El calor extremo golpea a Jannik Sinner y provoca la gran sorpresa del torneo

Las condiciones extremas de Roland Garros terminaron pasando factura incluso al principal favorito del cuadro masculino. Jannik Sinner, número uno del mundo y uno de los jugadores más consistentes de la temporada, quedó eliminado de manera inesperada en la segunda ronda tras caer ante el argentino Juan Manuel Cerúndolo en un dramático partido a cinco sets. El italiano parecía tener el encuentro bajo control después de dominar los dos primeros parciales e incluso disponer de oportunidades para cerrarlo en el tercero, pero el desgaste físico provocado por las altas temperaturas terminó cambiando completamente el desarrollo del duelo.

Durante el encuentro, Sinner evidenció serias dificultades para soportar el calor parisino. El italiano recurrió a ventiladores de mano, bolsas de hielo y pausas médicas mientras intentaba mantenerse competitivo en una pista Philippe Chatrier donde la temperatura oscilaba entre los 29 y 32 grados Celsius. Su movilidad disminuyó notablemente con el paso de las horas y comenzó a modificar su estilo habitual, utilizando dejadas y saque y volea para acortar los puntos. Tras la victoria, Cerúndolo reconoció el complicado estado físico de su rival y evitó celebrar de manera efusiva, consciente de que el desenlace estuvo profundamente condicionado por las exigentes condiciones climáticas. La caída de Sinner, que acumulaba 30 triunfos consecutivos y llegaba como máximo candidato al título tras la lesión de Carlos Alcaraz, terminó reforzando la sensación de que el calor se convirtió en un adversario tan determinante como cualquier rival dentro de la cancha.