El Comité Ejecutivo de la Visegrad Four Weightlifting Federation -V4WF- ha celebrado en Bobrov, Eslovaquia, su primera reunión después de completar el registro de la organización en ese país. Los dirigentes aprobaron el nuevo logotipo, acordaron crear un apartado propio dentro de la web de la European Weightlifting Federation -EWF- y decidieron iniciar el procedimiento para obtener el reconocimiento de la federación continental y, posteriormente, de la International Weightlifting Federation -IWF-. El encuentro coincidió con la 12ª Copa de la Unión Europea y contó con representantes de sus cuatro miembros, además del presidente de la EWF, Astrit Hasani, y el responsable de la federación eslovaca, Tomáš Chovanec.
La nueva entidad traslada a la halterofilia el modelo del Grupo de Visegrado, una plataforma de cooperación regional integrada por Chequia, Hungría, Polonia y Eslovaquia desde 1991. Su nombre procede de la localidad húngara donde los dirigentes de Bohemia, Hungría y Polonia mantuvieron en 1335 una reunión destinada a reforzar las relaciones entre sus territorios. Las cuatro federaciones nacionales han utilizado ahora esa referencia para convertir una colaboración deportiva desarrollada durante más de una década en una organización con registro, órganos de gobierno y la intención de establecer un calendario y un presupuesto propios.
Una competición anterior a la federación
La V4WF es nueva, pero la competición que sostiene su proyecto comenzó en 2015. La primera Visegrad Four Cup se celebró en Praga y reunió a las selecciones de los cuatro países con el apoyo de la EWF y la IWF. En 2018 alcanzó su cuarta edición e incorporó, además de las pruebas masculinas y femeninas, formación antidopaje y una explicación del sistema clasificatorio para Tokio 2020. El torneo evolucionó posteriormente hacia el formato Olympic Hopes, destinado principalmente a deportistas jóvenes y organizado de manera rotatoria. Su edición de 2026 se disputó los días 21 y 22 de agosto en Cheb, Chequia, con categorías sub-18 y sub-23, y sirvió como primera referencia competitiva después de la constitución de la federación regional.
La reunión de Bobrov se celebró durante un acontecimiento diferente. La Copa de la Unión Europea congregó del 17 al 20 de septiembre a selecciones de 14 países en las categorías sub-15, sub-17 y sub-20. El Slovak Sports Support Fund aportó 21.500 euros para su organización y el International Visegrad Fund concedió apoyo adicional. Chovanec destacó el trabajo de voluntarios, árbitros y personal técnico: “La labor de las personas que trabajan entre bastidores constituye una parte esencial de cualquier gran acontecimiento deportivo. Bobrov volvió a demostrar que una organización de calidad es la base de una competición internacional exitosa”. También valoró la presencia de dirigentes europeos: “Fue un gran honor recibir al presidente de la European Weightlifting Federation. Su presencia aumentó considerablemente el prestigio del acontecimiento. También apreciamos mucho la participación activa de los representantes de las federaciones nacionales, cuyas ideas y experiencia contribuyeron al desarrollo de la competición y de la halterofilia juvenil. Durante los cuatro días mantuvimos varias reuniones de trabajo centradas en el futuro de la halterofilia en Europa. Resulta bastante inusual reunir a representantes de tantas federaciones nacionales fuera de los grandes campeonatos”.
Reconocimiento, financiación y sedes
El siguiente objetivo institucional será obtener el reconocimiento formal de la EWF y, en una fase posterior, de la IWF. La asistencia de Hasani, la publicación de las actividades de la V4WF en los canales europeos y la futura creación de un espacio específico en su página web muestran una relación ya establecida, pero no equivalen todavía a completar ese procedimiento. La organización regional tampoco sustituirá a sus cuatro miembros: las federaciones de Chequia, Hungría, Polonia y Eslovaquia continuarán vinculadas individualmente a la EWF y la IWF. El reconocimiento deberá proporcionar un encaje a la plataforma común desde la que pretende coordinar competiciones, formación e intercambios profesionales.
El Comité Ejecutivo comenzó además a definir el marco financiero mediante el análisis de los costes operativos y las posibles fuentes de ingresos. Sus integrantes acordaron que las responsabilidades organizativas roten entre los cuatro países para repartir los recursos necesarios y mantener la participación de todas las federaciones. Polonia ha sido elegida para recibir la competición Visegrad Four de 2027, sujeta todavía a las autorizaciones correspondientes. La próxima reunión se celebrará durante la segunda mitad de noviembre, después del Mundial de Ningbo, y deberá aprobar el programa, el presupuesto y las prioridades de desarrollo para el próximo año.
Entrenadores, oficiales y nuevos formatos
La cooperación no quedará limitada a la celebración de un torneo anual. La federación quiere compartir programas de formación para entrenadores, facilitar el intercambio de oficiales técnicos y proporcionar más oportunidades internacionales a sus deportistas jóvenes. Su presidente, Attila Adamfi, explicó que “reforzar la cooperación regional se encuentra en el centro de la Visegrad Four Weightlifting Federation”. “Queremos desarrollar una colaboración significativa en diferentes niveles y áreas de nuestro deporte: desde la formación de entrenadores y el intercambio de oficiales técnicos hasta la creación de oportunidades adicionales para los jóvenes deportistas y la exploración de nuevos formatos de competición. Al combinar nuestra experiencia, conocimientos y recursos, podemos contribuir al desarrollo sostenible de la halterofilia en toda la región”, añadió.
Entre esos posibles formatos aparece la denominada “halterofilia urbana”, aunque el Comité Ejecutivo todavía no ha explicado sus reglas, escenarios ni relación con las competiciones oficiales. Por ahora constituye una línea de trabajo orientada a estudiar otras formas de presentar la disciplina, no una prueba ya aprobada. La evolución de la V4WF podrá medirse mediante decisiones más concretas durante los próximos meses: completar su reconocimiento, aprobar una financiación estable, confirmar la competición polaca de 2027 y convertir la cooperación entre entrenadores y oficiales en programas con fechas y participantes. La federación intenta así transformar una copa juvenil iniciada en 2015 en una estructura regional permanente dentro de la halterofilia europea.
