WADA pide a los gobiernos más recursos para aplicar el nuevo Código Antidopaje
Javier Nieto
junio 2, 2026

La Agencia Mundial Antidopaje -AMA- reunió esta semana en Pekín a su presidente, Witold Bańka; su vicepresidenta, Yang Yang; y su director general, Olivier Niggli, con representantes gubernamentales, agencias antidopaje y estructuras regionales de Asia y Oceanía. La agenda incluyó la 21ª Asia and Oceania Intergovernmental Ministerial Meeting on Anti-Doping in Sport, celebrada el 1 de junio, y el 2026 Regional Symposium for Asia/Oceania, previsto los días 2 y 3 de junio en el China National Convention Center-II.

El foco principal fue la aplicación del World Anti-Doping Code 2027 y de los International Standards, que entrarán en vigor el 1 de enero de 2027. WADA trasladó a más de 100 participantes de 42 países que la transición al nuevo marco no dependerá solo de normas deportivas, sino también de gobiernos capaces de financiar sus programas nacionales, apoyar a sus organizaciones antidopaje y construir marcos legales sólidos. El mensaje de fondo es que, sin recursos públicos y estructuras nacionales fuertes, el nuevo Código puede quedar limitado sobre el papel.

Gobiernos, financiación y responsabilidad nacional

La reunión intergubernamental concluyó con la adopción de una resolución que reconoce el papel de los gobiernos en la financiación y apoyo de sus programas nacionales antidopaje. El texto anima además a las autoridades públicas a trabajar de forma coordinada con sus National Anti-Doping Organizations -NADOs- y Regional Anti-Doping Organizations -RADOs- para aplicar el Código y los estándares de 2027, una obligación que convierte la preparación normativa en una tarea compartida entre deporte y administración pública.

Bańka agradeció el apoyo de la General Administration of Sport of China y de la China Anti-Doping Agency como coorganizadores del encuentro, y situó la cita como una semana “crucial” para el antidopaje en Asia y Oceanía. “Los gobiernos tendrán un impacto marcado en la implementación del World Anti-Doping Code 2027 y los International Standards en los próximos meses”, afirmó. El presidente de WADA añadió que queda “mucho trabajo por hacer” antes del 1 de enero de 2027 y expresó su confianza en que los ministros prioricen el proceso en sus respectivos países.

El riesgo de un Código fuerte sobre estructuras débiles

La intervención de Niggli reforzó la parte más delicada del debate: la aplicación real del nuevo sistema. El director general de WADA subrayó la necesidad de que los gobiernos comprometan recursos financieros adecuados para sus NADOs, impulsen marcos legales sólidos y trabajen con la agencia para garantizar el cumplimiento. La lectura es clara: un Código más completo necesita personal, presupuesto, independencia operativa, educación, controles, investigación, gestión de resultados y cooperación internacional.

“Reuniones como la Intergovernmental Ministerial Meeting son bloques importantes sobre los que los gobiernos pueden dar pasos tangibles para garantizar que sus países estén preparados”, señaló Niggli. También recalcó la necesidad de que las autoridades públicas aporten recursos financieros y humanos suficientes a las organizaciones nacionales antidopaje para que la transición al Código 2027 sea fluida. Esa presión sobre los gobiernos marca una evolución relevante: WADA no solo mira a federaciones y agencias deportivas, sino también a quienes deben sostener legal y económicamente el sistema.

Educación antes que solo control

Yang Yang introdujo otro eje central para el nuevo periodo: la educación. La vicepresidenta de WADA defendió que los atletas necesitan algo más que reglamentos, controles y sanciones. “Necesitan orientación, ánimo, mentores de confianza y ejemplos positivos que seguir”, afirmó. También subrayó que la primera experiencia de un joven deportista con el antidopaje debería llegar a través de la educación y el apoyo, no únicamente mediante controles y medidas disciplinarias.

La responsable de WADA recordó el papel de la plataforma Anti-Doping Education and Learning -ADEL- y destacó que el Código 2027 y el International Standard for Education incluyen artículos que hacen obligatoria la educación para menores que compiten internacionalmente. Para que esa obligación llegue a atletas, entrenadores, personal de apoyo y profesionales médicos, el respaldo gubernamental será decisivo. La educación aparece así como una herramienta de prevención, no solo como un complemento del control.

La presencia en Pekín de responsables como Yaya Yamamoto, Darren Mullaly, Tom May y Emiliano Simonelli, con intervenciones sobre desarrollo, relaciones gubernamentales, cumplimiento y otros temas clave, refuerza la dimensión práctica de la transición. WADA encara los últimos meses antes del Código 2027 con una prioridad clara: alinear a gobiernos, NADOs, RADOs y estructuras deportivas para que el nuevo marco no sea solo una actualización normativa, sino una capacidad real de aplicación. El encuentro dejó un mensaje institucional y operativo: el antidopaje global se construye con reglas comunes, pero también con países capaces de financiarlas, aplicarlas y enseñarlas.