En el Día de las Naciones Unidas, el pasado viernes, la organización Youth Charter ha hecho un llamamiento internacional para reforzar el uso del deporte, el arte, la cultura y la participación digital como herramientas esenciales en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible –ODS– y en la promoción de la paz, la igualdad y las oportunidades para los jóvenes.
Durante más de tres décadas, Youth Charter ha defendido el deporte y la cultura como motores de cambio social, impulsando a la juventud, transformando comunidades y tendiendo puentes entre divisiones sociales, raciales y económicas. Ante un contexto mundial marcado por los conflictos, la desigualdad y los retos medioambientales, la organización advierte de la urgencia de repensar el papel del deporte en la construcción de paz y en el desarrollo sostenible.
Acción práctica
«Los principios fundacionales de las Naciones Unidas —paz, derechos humanos y justicia social— deben hacerse realidad mediante la acción práctica a nivel comunitario», señaló el profesor Geoff Thompson MBE FRSA, fundador y presidente de Youth Charter.
Thompson insistió en que «el deporte sigue siendo uno de los lenguajes globales más poderosos. Puede unir donde la política divide, inspirar donde la esperanza se pierde y comprometer donde los sistemas tradicionales fallan. En este Día de las Naciones Unidas, pedimos a gobiernos, instituciones y movimientos juveniles que reafirmen su compromiso con el Deporte para el Desarrollo y la Paz».
Estrategia alineada con UNESCO, COI…
El trabajo de Youth Charter se alinea con la estrategia UN Youth 2030, la iniciativa Fit for Life de la UNESCO y el marco Olympism 365 del COI. Una de sus propuestas más destacadas es el Community Campus Model, que demuestra cómo la colaboración local, nacional e internacional puede generar un impacto social medible en educación, salud, empleo y ciudadanía a través del deporte y la creatividad.
La organización recalca que este modelo integra a distintos sectores para maximizar resultados y evidencia que el deporte no solo impulsa la práctica física, sino que también fortalece la cohesión social y la participación comunitaria.
«Los próximos cinco años hasta 2030 son críticos. Las Naciones Unidas y todos sus socios deben garantizar que ningún joven se quede atrás y que el deporte siga siendo una plataforma universal para la paz, el propósito y el progreso», advirtió Thompson para finalizar.




