Conor McGregor regresa a la UFC tras cinco años: “He cambiado”
Juan José Saldaña
julio 11, 2026

Cinco años después de su última pelea, Conor McGregor volverá a caminar hacia el octágono con un objetivo que va más allá de recuperar protagonismo deportivo. El excampeón de peso pluma y peso ligero de la UFC enfrentará a Max Holloway en el evento UFC 329, en Las Vegas, marcando el fin de una larga ausencia provocada por una grave lesión y una etapa en la que su nombre estuvo más asociado a controversias que a sus actuaciones dentro de la jaula.

Pero el regreso del irlandés también llega acompañado de un discurso muy distinto al que definió gran parte de su carrera. En una entrevista con Paramount, McGregor aseguró que ha atravesado un profundo proceso de transformación personal, reconociendo que la exposición mediática despertó comportamientos que ya no quiere repetir. «Tuve que detenerme y recordarme que ya no soy esa persona. He cambiado», afirmó, dejando entrever que su mayor combate ahora también ocurre fuera del deporte.

El regreso de McGregor busca demostrar un cambio más allá del octágono

La última vez que McGregor compitió fue en julio de 2021, cuando sufrió una fractura de tibia y peroné durante su trilogía frente a Dustin Poirier. Aquella lesión lo obligó a detener una carrera que ya atravesaba un momento complejo y abrió un largo período de recuperación física, mientras continuaba siendo protagonista de titulares por diferentes episodios extradeportivos.

El propio peleador reconoce que esos años estuvieron marcados por una reflexión profunda sobre el impacto de la fama en su vida. Según explicó, regresar al ambiente de la UFC, rodeado nuevamente de cámaras, entrevistas y atención mediática, le permitió identificar conductas que asociaba con una versión de sí mismo que intenta dejar atrás. Para McGregor, el cambio no consiste en olvidar quién fue, sino en aprender a controlar los impulsos que lo llevaron a cometer errores en el pasado.

Max Holloway será la primera prueba de una nueva etapa

El desafío deportivo tampoco será sencillo. McGregor volverá a enfrentarse a Max Holloway trece años después de su primer combate, en una revancha que enfrenta a dos nombres históricos de la UFC. Aunque el irlandés ya no ocupa los primeros lugares del ranking, sigue siendo una de las mayores atracciones comerciales de la organización y su regreso ha generado una enorme expectativa entre aficionados y promotores.

Sin embargo, el irlandés insiste en que el verdadero reto será sostener el equilibrio que asegura haber construido durante estos cinco años. Ha reconocido haber realizado tratamiento y un intenso trabajo de reflexión personal para afrontar las consecuencias de la fama, el éxito y las decisiones que marcaron su carrera. Por eso, el combate ante Holloway representa mucho más que una prueba física: será la oportunidad de comprobar si el luchador capaz de conquistar dos divisiones de la UFC también logró transformar a la persona detrás del personaje que durante años dominó los focos del deporte mundial.