Carles Puyol convierte el brazalete en una segunda carrera
Javier Nieto
septiembre 8, 2026

Carles Puyol llegará el 19 de septiembre a Nagoya para acompañar el estreno del teqball en los Juegos Asiáticos de Aichi-Nagoya 2026. El antiguo capitán del Barcelona y de la selección española asistirá a la ceremonia de apertura, visitará la Villa de los Atletas y se reunirá con creadores de contenido antes de acudir a un colegio para jugar al fútbol y al teqball con sus estudiantes. Después se desplazará al Nagoya City Higashi Sports Centre, donde interactuará con los aficionados entre las cinco finales y entregará las medallas junto al presidente del Consejo Olímpico de Asia -OCA-, Joaan bin Hamad Al Thani. Su programa terminará al día siguiente en Tokio, donde acudirá con la presidenta del Comité Olímpico Internacional, Kirsty Coventry, a las finales de natación.

Puyol se retiró en 2014 después de haber disputado toda su carrera profesional en el FC Barcelona, ganado 21 títulos oficiales con el club y conquistado la Eurocopa de 2008 y el Mundial de 2010 con España. Tras una breve experiencia en la dirección deportiva azulgrana, su principal ocupación pública ha consistido en trasladar la imagen de liderazgo, integridad, sacrificio y espíritu de equipo asociada a su brazalete hacia competiciones, proyectos infantiles, campañas sociales, marcas y deportes que buscan visibilidad o legitimidad internacional. Algunas de esas relaciones se han mantenido durante años; otras fueron activaciones puntuales vinculadas a un patrocinador. Juntas forman una segunda carrera menos definida por un cargo que por el valor comercial e institucional de su nombre.

Un capitán para abrirle puertas al teqball

La relación de Puyol con la International Teqball Federation -FITEQ- se remonta al menos a 2018 y ha incluido campeonatos internacionales, exhibiciones y actos promocionales. El teqball se disputa sobre una mesa curva y permite devolver el balón con cualquier parte del cuerpo excepto las manos y los brazos, combinando elementos del fútbol con un formato de individuales o parejas. Para una modalidad creada en 2012 y todavía en proceso de expansión, incorporar a antiguos futbolistas reconocidos ayuda a explicar sus reglas mediante referentes que el público ya identifica. El cometido de Puyol en Japón amplía esa función: el teqball debutará dentro del principal acontecimiento multideportivo del continente, con cinco títulos en juego. Su presencia conecta la cultura futbolística con una disciplina que pretende consolidar federaciones nacionales, entrar en nuevos mercados y continuar avanzando dentro del movimiento deportivo internacional.

Ese papel no es una excepción dentro de su recorrido. En 2015 fue incorporado al programa internacional de embajadores de LaLiga, junto a otros antiguos jugadores encargados de representar la competición en diferentes países. Desde ese mismo año pertenece a la Laureus World Sports Academy, que utiliza el deporte como herramienta para acompañar proyectos sociales. También ha colaborado repetidamente con FIFA y UEFA en giras internacionales de sus trofeos. En 2017 participó en Colombia en el Champions League Trophy Tour presentado por Heineken; en 2018 acompañó en Sudáfrica al trofeo del Mundial dentro de la gira patrocinada por Coca-Cola y volvió a intervenir en mayo de 2026 durante su paso por Atlanta. Estas organizaciones no recurren únicamente al campeón mundial, sino al antiguo capitán cuya trayectoria permite asociar un evento a conceptos como la responsabilidad, el respeto y el trabajo colectivo.

El fútbol infantil como hilo conductor

Los niños y la dimensión social del deporte aparecen de forma recurrente en sus colaboraciones. En 2019 fue embajador mundial de la Danone Nations Cup, torneo internacional sub-12 cuya final reunió en Barcelona a equipos de numerosos países. “Estoy muy orgulloso de ser embajador de uno de los mejores torneos en los que pueden jugar los menores de doce años”, explicó entonces. Durante la pandemia colaboró con Vicente del Bosque en ‘#UnaGranFamilia’, una iniciativa de Danone, Cruz Roja y la Federación Española de Bancos de Alimentos destinada a familias vulnerables. Con Scotiabank Fútbol Club protagonizó las campañas ‘El Entretiempo’ y ‘Todos a la cancha’, relacionadas con la inclusión y el fútbol infantil en Latinoamérica, y visitó en Colombia un proyecto desarrollado junto a la Fundación Barça. En 2026, su nombramiento como embajador de Guayaquil Capital Americana del Deporte volvió a llevarlo ante estudiantes, escuelas y competiciones de formación.

Otra parte de su actividad responde directamente a la capacidad de las marcas para reutilizar los valores construidos durante su carrera. Fue embajador de Uniqlo durante la llegada de la compañía japonesa a España, protagonizó el relanzamiento de Nutrisport en 2024 y participó en acciones concretas de Orbit, Mahou y varios patrocinadores del Barcelona. En septiembre de 2026 acudió a IFA Berlín para activar el acuerdo de cinco años entre el club y Midea. “El rendimiento de primer nivel nunca depende únicamente del talento individual. Procede del trabajo duro, la mejora continua y la confianza en las personas que te rodean”, afirmó allí. Esa capacidad de prestar credibilidad también comporta riesgos. Una investigación de ‘elDiario.es’ situó a Puyol en un partido de leyendas celebrado en Maldivas en 2022 e incluido en un viaje promocional de OmegaPro, una empresa que la CNMV había incorporado dos años antes a su lista de entidades no autorizadas y que acabó señalada como una estafa piramidal. Su representante explicó que el exjugador estaba de vacaciones con su familia, que decidió participar porque jugaban amigos como Eric Abidal y que no cobró ni recibió ninguna contraprestación. No consta que Puyol conociera la actividad ilícita de la compañía ni que mantuviera una relación contractual con ella.

Fundador, representante e inversor

Puyol también ha intentado convertir su experiencia y sus contactos en proyectos propios. Junto a Iván de la Peña y Ramón Sostres puso en marcha Footalent, una agencia de representación de futbolistas cuya preparación comenzó antes de su retirada y que desarrolló públicamente durante los años posteriores. En 2016 fue uno de los impulsores de Olyseum junto a Andrés Iniesta, De la Peña y Carlos Grenoir. La plataforma nació para acercar a deportistas y aficionados y posteriormente evolucionó hacia Olyverse, con proyectos relacionados con ‘blockchain’, activos digitales y metaverso. Su desarrollo más reciente aparece vinculado a Supstar, que utiliza un gemelo digital de Puyol basado en inteligencia artificial. También figuró entre los primeros inversores de 8fit, una aplicación de entrenamiento, nutrición y hábitos saludables, y en 2025 entró en el accionariado de The Animals Observatory, una marca catalana de moda infantil.

Estas inversiones no forman una única línea empresarial, del mismo modo que sus apariciones con marcas no equivalen siempre a contratos permanentes. El elemento común es la posibilidad de trasladar a territorios diferentes una identidad construida durante más de una década con el brazalete del Barcelona. Para algunas empresas significa representar disciplina y rendimiento; para los proyectos infantiles, ofrecer un referente; para las instituciones, poner un rostro internacional a sus actividades; y para deportes emergentes como el teqball, acceder a una audiencia que todavía no conoce sus jugadores ni sus competiciones. En Aichi-Nagoya, su trabajo consistirá en hacer que un deporte que se estrena en los Juegos Asiáticos resulte inmediatamente reconocible mediante la autoridad que conserva su antigua condición de capitán.