Nguyen Hoang Ngoc, la reina asiática del Solo Latin que dormía en la pista
Javier Nieto
julio 14, 2026

Nguyen Hoang Ngoc revalidó el domingo en Ciudad Ho Chi Minh el título asiático adulto femenino de Solo Latin de la Federación Mundial de Baile Deportivo -WDSF-. La vietnamita terminó por delante de la taiwanesa Chiu Yi-Ting y la malasia Geoi Ree Gyn en una competición que contó con 32 inscritas de siete países. El triunfo le permitió conservar la corona conquistada en 2025 y completar dos victorias en tres días, ya que el viernes también se había impuesto en el WDSF Open disputado en la misma ciudad.

El regreso a Vietnam se produjo apenas dos semanas después de que Nguyen consiguiera la medalla de bronce en el Campeonato del Mundo de Bremen, celebrado el 28 de junio. La italiana Rosa Granato ganó el título y Nguyen Trong Nha Uyen fue segunda, en el primer podio mundial de Solo Latin femenino con dos representantes vietnamitas. “Ganar la medalla de bronce en el Campeonato del Mundo fue un momento muy especial en mi carrera, pero volver a casa y competir ante mi propio público produce una sensación completamente diferente. Escuchar a todos animarme me da mucha energía y motivación”, explicó Nguyen.

Una entrada denegada antes del regreso a Bremen

La actuación en Alemania tenía un significado que no quedaba reflejado únicamente en la clasificación. Un año antes, los problemas de entrada al país le habían impedido participar en una competición para la que llevaba meses preparándose. Nguyen llegó hasta la frontera, pero no pudo acceder a Alemania ni pisar la pista. “Fue uno de los mayores golpes de mi carrera. Me había preparado durante mucho tiempo, pero al final ni siquiera pude competir porque no me permitieron entrar en Alemania. Estaba destrozada y sentía que todo mi trabajo se había detenido justo antes de la línea de meta”, recordó.

Regresar a Bremen en 2026 obligó a Nguyen a enfrentarse de nuevo a aquellos recuerdos. La sensación cambió cuando comenzó la competición: “En el momento en que pisé la pista de Bremen, todas esas emociones desaparecieron. Solo pensé: ‘Por fin he llegado hasta aquí gracias a mi propia perseverancia’. Ya no se trataba de demostrar nada a los demás, sino de demostrarme que nunca me había rendido”. Tras obtener el bronce, viajó de vuelta a Vietnam con escaso margen de recuperación antes del WDSF Open y el Campeonato de Asia. “La presión siempre está ahí, pero elijo convertirla en motivación para ser una versión mejor de mí misma”, señaló.

Entrenamientos hasta la noche y recursos limitados

Nacida en 2006 en Quang Binh y procedente de una familia con recursos económicos limitados, Nguyen comenzó a practicar danza deportiva durante su infancia. Cuando cursaba octavo, la entrenadora Khánh Thi asumió su preparación y la ayudó con el alojamiento, la educación y el entrenamiento necesario para seguir una carrera de alto rendimiento. La deportista pasó buena parte de su adolescencia dentro del estudio: “Algunas veces entrenaba hasta muy tarde y estaba tan cansada que simplemente dormía allí antes de continuar a la mañana siguiente. Entonces nunca imaginé que algún día competiría en el escenario mundial o ganaría medallas internacionales”.

A las exigencias físicas se sumó el coste de competir fuera de Vietnam. Nguyen ha tenido que calcular los gastos de cada viaje, desde los entrenamientos, el vestuario y las inscripciones hasta el transporte y el alojamiento. Su carrera se desarrolla entre el equipo de danza deportiva de la Seguridad Pública Popular y la selección vietnamita: “Representar a ambos equipos supone un enorme honor y una gran responsabilidad. Cada vez que visto los colores de Vietnam, me recuerdo que debo dar incluso más de lo que creo que puedo dar”. Su progresión internacional empezó a hacerse visible en 2024, cuando ganó tres oros juveniles en cha-cha-chá, rumba y samba en el Bailando Open de Malasia, además del Solo Latin juvenil en Johor Bahru, donde también fue segunda en la categoría adulta.

Del primer título asiático al podio mundial

Nguyen conquistó en 2025 su primer Campeonato de Asia absoluto de Solo Latin y, durante 2026, trasladó esa evolución al escenario mundial. El bronce de Bremen precedió a sus victorias en el WDSF Open y en el campeonato continental de Ciudad Ho Chi Minh, donde defendió el título ante una participación procedente de Vietnam, Taiwán, Malasia, Hong Kong, China, Kirguistán y Mongolia. El presidente de la WDSF, Shawn Tay, relacionó su trayectoria con el crecimiento internacional de la disciplina: “Solo Latin se ha convertido en un fenómeno global. Historias como la de Ngoc son esenciales para inspirar a los deportistas a ampliar los límites de lo que es posible sobre la pista”.

La vietnamita sitúa su evolución personal por encima de la acumulación de resultados. “El mayor cambio no son las medallas que he ganado, sino la persona en la que me he convertido. He aprendido que un fracaso nunca es el final y que cada revés puede convertirse en motivación si estás dispuesta a levantarte”, afirmó. Después de revalidar el campeonato asiático, sus próximos objetivos pasan por mantenerse en la máxima competición y superar el bronce mundial: “Quiero seguir compitiendo al máximo nivel, luchar por logros aún mayores y ayudar a que la danza deportiva vietnamita alcance una posición más alta en el panorama internacional”.