Dos años después de alejarse de la gimnasia para priorizar su bienestar físico y mental, Suni Lee anunció que está lista para volver. La campeona olímpica del concurso completo en Tokio 2020 confirmó su regreso a los entrenamientos con un mensaje que rápidamente captó la atención del mundo deportivo: «He vuelto». A sus 23 años, la estadounidense inicia un nuevo capítulo con un objetivo claro: llegar en plenitud a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 y buscar la que sería su tercera participación en la máxima cita del deporte.
El regreso de Lee representa mucho más que la vuelta de una de las grandes figuras de la gimnasia artística. Su historia está marcada por la superación dentro y fuera del tapiz. Después de conquistar seis medallas olímpicas entre Tokio y París, la gimnasta enfrentó una enfermedad renal crónica, además de episodios de depresión e inseguridad que la llevaron a detener su carrera. Ahora, con la motivación renovada, busca demostrar nuevamente el nivel que la convirtió en una de las referentes de la gimnasia mundial.
Un regreso construido desde la resiliencia
La última vez que Suni Lee compitió fue en los Juegos Olímpicos de París 2024, donde volvió a confirmar su calidad. Integró el equipo estadounidense que conquistó la medalla de oro y, además, sumó dos preseas de bronce en el concurso completo individual y en las barras asimétricas. Aquella actuación consolidó un palmarés excepcional que ya incluía el histórico oro individual conseguido en Tokio 2020, cuando sorprendió al mundo al coronarse campeona olímpica con apenas 18 años.

Sin embargo, detrás de esos logros existía una batalla silenciosa. En 2023 fue diagnosticada con una enfermedad renal crónica que alteró por completo su preparación deportiva. A esa dificultad se sumaron problemas de salud mental que la propia atleta reconoció haber experimentado entre los ciclos olímpicos de Tokio y París. La combinación de estas situaciones la llevó a tomar distancia de la competición para enfocarse en su recuperación, una decisión que hoy cobra aún más valor al anunciar un regreso construido desde la paciencia, el cuidado personal y la convicción de volver cuando realmente se sintiera preparada.
Los Ángeles 2028 como el gran objetivo
El anuncio llegó a través de un video publicado en sus redes sociales, donde mostró imágenes entrenando nuevamente en el gimnasio y dejó un mensaje que refleja la confianza con la que afronta esta nueva etapa. «Sé de lo que soy capaz. Estoy dispuesta a hacer lo que sea necesario para lograrlo. De vuelta al gimnasio. Ya veremos. Esto es más que un regreso, estén atentos», escribió Lee, dejando claro que sus aspiraciones van mucho más allá de volver a competir y que su mirada está puesta en la cita olímpica que se celebrará en casa.
Con esta decisión, Suni Lee se convierte en la última integrante del equipo estadounidense que brilló en París 2024 en confirmar su intención de disputar los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Jade Carey ya retomó la competición tras un período de descanso, mientras que la gran incógnita sigue siendo Simone Biles, quien todavía no ha definido si buscará una nueva participación olímpica. En ese contexto, el regreso de Lee añade un nuevo atractivo al camino rumbo a Los Ángeles, donde la gimnasia estadounidense volverá a reunir a varias de sus máximas figuras con la intención de mantenerse en la cima del deporte mundial.
