Cómo Hugo Inglis ayuda a los atletas a impulsar cambios reales fuera del deporte
Juan José Saldaña
abril 22, 2026

Para muchos deportistas, el retiro representa un momento difícil, marcado por la sensación de vacío que deja atrás la competencia de alto nivel. Sin embargo, para la exjugadora de hockey Hugo Inglis, el final de su carrera internacional significó el comienzo de una nueva etapa. Tras más de 15 años ligada al deporte y cuatro participaciones olímpicas, la neozelandesa encontró una nueva misión: ayudar a que otros atletas transformen su influencia, su tiempo y sus recursos en un motor de cambio para distintas causas sociales y ambientales.

Desde hace más de un año, Inglis ha dedicado su energía a High Impact Athletes, una organización que cofundó con el objetivo de conectar a la comunidad deportiva con iniciativas relacionadas con el cambio climático, la salud global, el bienestar animal, la salud mental y la violencia de género. Su trabajo ha cobrado aún más relevancia en el contexto del Día Mundial de la Tierra, una fecha que este año impulsa el lema “Nuestro poder, nuestro planeta” y que pone en el centro la necesidad de que personas y comunidades actúen frente a los desafíos globales.

Encontrar un propósito más allá de la competencia

A mitad de su carrera, mientras seguía compitiendo al más alto nivel, Hugo Inglis comenzó a cuestionarse qué quería hacer después del hockey. La reflexión tomó fuerza durante sus segundos Juegos Olímpicos en Río de Janeiro, cuando empezó a pensar en cómo devolver algo a la sociedad aprovechando la plataforma que le había dado el deporte. Más allá de los entrenamientos, los viajes y las competencias, entendió que había causas urgentes que necesitaban atención y que los atletas podían tener un papel importante en visibilizarlas.

Ese deseo fue el origen de High Impact Athletes, una plataforma que busca acompañar a los deportistas desde la intención hasta la acción concreta. Para Inglis, muchas personas dentro del deporte sienten la necesidad de ayudar, pero no siempre saben cómo hacerlo o dónde dirigir sus esfuerzos. La organización trabaja precisamente en ese punto: orientar a los atletas para que puedan utilizar su influencia, su dinero o su tiempo de forma efectiva, apoyando causas que realmente generen un impacto en la vida de otras personas.

Una plataforma que une al deporte con causas urgentes

Uno de los aspectos más importantes del trabajo de High Impact Athletes es que no obliga a los deportistas a concentrarse en una sola causa. La organización trabaja sobre cinco pilares: cambio climático, salud global y pobreza, bienestar animal, salud mental y violencia de género. La idea es que cada atleta pueda encontrar una causa con la que se identifique y desde ahí construir una forma de contribuir.

Entre las campañas impulsadas por la organización aparece 1in3, una iniciativa centrada en la violencia de género que surgió tras la muerte de la maratonista ugandesa Rebecca Cheptegei, quien falleció en septiembre de 2024 después de ser atacada por su pareja. La campaña toma su nombre de la estadística que indica que una de cada tres mujeres en el mundo sufre algún tipo de abuso. Para Inglis, abordar este problema implica escuchar a expertos, identificar qué programas funcionan y ayudar a organizaciones que muchas veces carecen de los recursos necesarios para ampliar su trabajo.