Los Palacios y Villafranca, el pueblo que ‘fabrica’ campeones del mundo
Javier Nieto
julio 22, 2026

“Es algo que no se da en ningún otro lugar del mundo, al menos en un pueblo como el nuestro… Tener tres campeones del mundo y separados por tantas generaciones es increíble, porque Jesús Navas ganó el último título con la selección con casi 40 años y Gavi apenas llegaba a los 20”, explica Juan Manuel Valle. El alcalde de Los Palacios y Villafranca contempla el último Mundial como la culminación de una coincidencia extraordinaria: un municipio sevillano, en España, de unos 40.000 habitantes ha visto nacer también a Fabián Ruiz y Pablo Páez Gavira, Gavi.

Navas fue campeón del mundo con España en 2010; Fabián y Gavi repitieron el título en 2026. Entre ambos Mundiales existe además un punto de encuentro: los tres fueron titulares en la final de la Nations League de 2023 contra Croacia. Navas ocupó el lateral derecho, Fabián dirigió el centro del campo y Gavi jugó unos metros por delante. “En Los Palacios, a pesar de tener 40.000 habitantes, la gente no dice que es de la ciudad, te dice: ‘Yo soy del pueblo’”, señala Valle. Los tres salieron muy pronto para incorporarse a grandes canteras, pero conservaron esa misma forma de explicar su procedencia.

Jesús Navas y su captación por accidente

Jesús Navas dio sus primeros pasos en la Unión Deportiva Los Palacios, el equipo histórico del municipio. Jugaba con futbolistas mayores y destacaba por la velocidad y la capacidad para repetir esfuerzos pese a tener un cuerpo pequeño y delgado. Su hermano Marco Navas también pasó por el club y posteriormente llegó a las categorías inferiores del Sevilla. A finales de los años noventa, la familia comenzó a recorrer el trayecto entre Los Palacios y la capital para que ambos pudieran continuar su formación.

La captación de ‘Jesusito’ tuvo un componente accidental. Pablo Blanco, responsable de la cantera sevillista, acudió a un partido para observar al portero Wilfred y encontró a “un pequeñín” del que no tenía referencias. “No solamente corría, sino que lo hacía todo bien”, recordaría. Lo invitó a entrenarse con el Sevilla y Navas respondió todavía mejor ante compañeros de mayor nivel. Su entrenador recorrió con él durante meses los aproximadamente 25 kilómetros hasta la ciudad deportiva. Entró en la cantera con 15 años, debutó en Primera a los 18 y en 2010 se convirtió en el primer campeón mundial nacido en Los Palacios.

Fabián y los trayectos en Vespino de su madre

Fabián empezó en la Escuela de Fútbol La Unión de Los Palacios antes de incorporarse como benjamín al Real Betis en la temporada 2004-05. Su recorrido estuvo condicionado desde el principio por el esfuerzo de su madre, Chari Peña, que había comenzado a trabajar en el campo con 13 años y tuvo que sacar adelante a sus hijos en circunstancias económicas difíciles. Los desplazamientos familiares para que Fabián pudiera entrenarse llegaron a realizarse en un Vespino. “Chari es mi madre, la persona más importante de mi vida. Todo lo que tengo se lo debo a ella”, explicaría años después el centrocampista.

El Sevilla intentó incorporarlo y llegó a ofrecer un sueldo a Chari para facilitar los entrenamientos. El Betis logró retenerlo proporcionando a su madre un trabajo en labores de limpieza dentro de la ciudad deportiva. Ella terminaba su jornada, regresaba a casa y después llevaba a Fabián de nuevo a las instalaciones. El jugador también atravesó dos temporadas difíciles después de un crecimiento físico acelerado que lo volvió temporalmente alto, desgarbado y menos coordinado. Cuando recibió su primera convocatoria con el equipo principal, Chari acudió con la ropa de trabajo a las oficinas de su antigua escuela y comunicó la noticia entre lágrimas. Fabián debutó con el Betis en 2014 y una posterior cesión al Elche le permitió completar la adaptación de su cuerpo al fútbol profesional.

Gavi, el niño que no quería atarse las botas

Gavi entró con seis años en La Liara Balompié. Su primer entrenador, Manuel Basco, recuerda que ya jugaba con los cordones desatados porque no quería perder tiempo antes de salir al campo. Los técnicos intentaban llamarlo para anudarle las botas, pero el niño prefería continuar detrás del balón. En el equipo había dos jugadores llamados Pablo y comenzaron a utilizar su apellido, Gavira, para distinguirlos; de aquella solución cotidiana surgió el nombre con el que acabaría siendo conocido. Era tímido y parecía despistado fuera del juego, pero interpretaba los partidos con una rapidez poco habitual. El campo llegaba a llenarse para verlo competir.

La relación entre La Liara y la cantera del Betis facilitó su siguiente paso. Gavi marcó 96 goles durante una de sus temporadas en el fútbol formativo y permaneció tres años en la estructura verdiblanca. El Barcelona terminó de convencerse después de verlo en un torneo disputado en Portugal y lo incorporó a La Masia en 2015, cuando tenía 11 años. La familia tuvo que trasladarse con él, aunque Gavi continuó regresando al municipio, visitando su primer club y reuniéndose con sus amigos. Basco reconoce en su actual intensidad el carácter de aquel prebenjamín: “Siempre va fuerte, pero es muy noble”.

La tradición del ‘bombón colorao’

La historia terminó reuniendo a los tres en la Plaza de Andalucía después del Mundial de 2026. Jesús Navas apareció para acompañar a Fabián y Gavi durante el recibimiento organizado por el municipio. “Que dos grandes amigos consigan esto para nuestro pueblo es muy grande”, afirmó el primer campeón palaciego. Fabián escribió en el libro del Ayuntamiento de Los Palacios y Villafranca que regresar a casa después de ganar el Mundial era uno de esos instantes que se conservan para siempre. Desde el balcón recordó a los niños que 16 años antes él estaba en su lugar contemplando a Navas: “Todos los que tengáis un sueño por cumplir, sea ser futbolista, médico o médica, perseguidlo”. Gavi aseguró que ser campeón junto con “un palaciego y amigo como Fabián” era una de las cosas más grandes que podía vivir y reiteró que Los Palacios siempre sería su pueblo.

El homenaje terminó con una tradición vinculada al principal producto agrícola del municipio. Fabián y Gavi subieron a una báscula para recibir su peso en tomates de Los Palacios, conocidos como el ‘bombón colorao’: alrededor de 84 kilos para el primero y 68 para el segundo. Los campos municipales Marismas y San Sebastián pasarán a denominarse Fabián Ruiz Peña y Pablo Páez Gavira ‘Gavi’, mientras que Navas ya cuenta con el Complejo Deportivo Jesús Navas. El Ayuntamiento presentó también la maqueta del monumento que instalará en la avenida Juan José Vaquero con los tres campeones, cerca de los campos donde comenzaron a formarse.