David Lappartient, presidente de la UCI, defiende los controles antidopaje nocturnos en el Tour de Francia
Juan José Saldaña
agosto 3, 2026

La lucha contra el dopaje continúa siendo uno de los pilares de la credibilidad del ciclismo profesional. A pesar de los avances tecnológicos en los sistemas de control y de los años de trabajo para recuperar la confianza de los aficionados, el deporte sigue conviviendo con el peso de un pasado marcado por escándalos que transformaron para siempre la percepción sobre las grandes competiciones. En ese contexto, el presidente de la Unión Ciclista Internacional (UCI), David Lappartient, volvió a defender el uso de herramientas extraordinarias para preservar la integridad de la disciplina.

Durante el inicio del Tour de Francia Femenino, el dirigente respaldó la realización de controles antidopaje nocturnos en situaciones específicas y aseguró que la edición masculina de este año se desarrolló sin casos positivos detectados. Sus declaraciones llegan después de la polémica generada por las inspecciones realizadas durante la carrera a figuras como Tadej Pogačar y Jonas Vingegaard, un procedimiento que abrió nuevamente el debate sobre el equilibrio entre el rigor de los controles y el bienestar de los deportistas.

Los controles nocturnos, una herramienta excepcional contra el dopaje

Lappartient explicó que los controles realizados durante la noche no deben convertirse en una práctica habitual, pero sí mantenerse como un recurso disponible cuando existan razones técnicas que lo justifiquen. El presidente de la UCI recordó que algunas sustancias, como las microdosis de eritropoyetina (EPO), pueden desaparecer del organismo pocas horas después de ser administradas, lo que hace necesario actuar en horarios poco convencionales para garantizar la eficacia de las pruebas. A su juicio, la posibilidad de que los inspectores puedan presentarse en cualquier momento actúa también como un elemento disuasorio frente al dopaje.

El dirigente insistió en que estas medidas no buscan señalar a corredores específicos, sino enviar un mensaje al conjunto del pelotón sobre el compromiso del ciclismo con el juego limpio. «Siempre existe la sospecha en el ciclismo debido a nuestro pasado», reconoció, al tiempo que destacó el trabajo realizado durante las últimas décadas para fortalecer los sistemas de control. Para Lappartient, el objetivo es proteger la credibilidad del deporte sin convertir los controles nocturnos en una rutina que afecte innecesariamente a los competidores.

Un Tour de Francia bajo vigilancia y un llamado a la transparencia

Las declaraciones del presidente de la UCI también sirvieron para defender la limpieza del último Tour de Francia masculino. Según explicó, la ausencia de comunicados por parte de la Agencia Internacional de Control Antidopaje (ITA) anunciando resultados positivos es un indicador de que la competencia transcurrió sin infracciones detectadas. En ese sentido, recordó que la agencia únicamente informa públicamente cuando existen casos positivos, por lo que el silencio durante la carrera refuerza la percepción de que las pruebas realizadas cumplieron su objetivo preventivo y de fiscalización.

Más allá del debate sobre el antidopaje, Lappartient aprovechó la ocasión para destacar la importancia de la transparencia en la gestión deportiva. Como miembro del Comité Olímpico Internacional (COI), el dirigente señaló que cualquier reforma dentro del ciclismo profesional pasa primero por un proceso de diálogo con equipos, corredores y organizadores antes de ser implementada. Sin hacer referencias directas a decisiones internas de otros organismos, defendió un modelo de gobernanza basado en la consulta permanente con las partes involucradas, argumentando que la participación es un elemento esencial para mantener la confianza dentro del deporte.