En charla con ‘SportsIn’, Cristina Aicardi, entrenadora de bádminton de Perú, analizó en Lima las claves del rendimiento de Inés Castillo, reciente medalla de oro en bádminton de los Juegos Bolivarianos Ayacucho–Lima 2025 en la modalidad individual femenina. La entrenadora explicó que la mentalidad de la deportista ha sido determinante para consolidar su evolución en el ciclo competitivo.
Aicardi, exjugadora de bádminton, formó parte de la selección nacional desde 1996 hasta 2012. Durante su carrera deportiva ganó títulos internacionales, entre ellos un oro en dobles femenino y varias medallas en los Juegos Suramericanos 2010. Tras colgar la raqueta, se convirtió en entrenadora nacional del equipo de bádminton de Perú y es entrenadora de Inés Castillo.
Serenidad, control emocional y rendimiento
Aicardi señaló que el rasgo más destacado de Castillo es su estabilidad emocional en entornos de presión. “Lo que más admiro de su carácter es su capacidad de serenidad en los momentos de tensión y frustración”, afirmó, al subrayar la influencia de este atributo en la gestión de los intercambios y en la toma de decisiones durante los partidos.
La entrenadora indicó que esta cualidad aporta una ventaja competitiva en un deporte que exige precisión constante. “Tiene mucha capacidad de poner eso por detrás y seguir adelante, cosa que yo no tenía, entonces se lo admiro muchísimo”, explicó. Consideró que esta fortaleza mental ha permitido sostener su progreso y adaptarse con rapidez a situaciones cambiantes en la pista.
Aicardi también destacó la dedicación diaria que acompaña ese equilibrio emocional. Presentó la exigencia personal de Castillo como un aspecto decisivo para su rendimiento, describiéndolo como el “secreto silencioso” de su preparación. Según detalló, esa actitud ha sido fundamental para mantener un nivel de entrenamiento elevado incluso en jornadas de alta carga: «Casi llega a la desesperación, por entrenar en cualquier momento», afirmó.
El entrenamiento invisible detrás del oro bolivariano
La técnica recordó que la deportista mantiene una rutina que supera con frecuencia la planificación inicial. “Ella puede estar súper cansada o puede salir de una competencia, y lo que más quiere es entrenar”, señaló. Añadió que este enfoque refleja una entrega constante hacia la mejora técnica y física, acompañada de una disciplina sostenida en el tiempo.
Esta dinámica se hace evidente en situaciones que requieren regular el esfuerzo. Aicardi explicó que, en ocasiones, ha tenido que insistir en la necesidad de descanso. “Inés, mira, ahora ya hemos entrenado, estoy un poco ocupada”, comentó, antes de relatar la respuesta habitual de la jugadora: “No, no, por favor, yo necesito entrenar ahora”. La entrenadora señaló que esta intensidad forma parte del proceso que no siempre se observa desde fuera.




