FIFA busca abrir un debate sobre el futuro del fútbol femenino en los Juegos Olímpicos. El organismo rector del fútbol mundial está interesado en dialogar con el Comité Olímpico Internacional (COI) sobre la posibilidad de introducir un límite de edad en el torneo femenino, restringiendo la participación a futbolistas menores de 23 años. La iniciativa surge en medio de la creciente preocupación por la congestión del calendario internacional y la carga de partidos que enfrentan las jugadoras de élite.
Aunque todavía no se ha presentado una propuesta formal, ambas organizaciones están abiertas a discutir el tema y conocer las opiniones de los distintos actores involucrados. Sin embargo, cualquier modificación tendría que esperar, al menos, hasta los Juegos Olímpicos de Brisbane 2032, ya que los criterios de elegibilidad y clasificación para Los Ángeles 2028 están definidos y algunos procesos clasificatorios ya comenzaron en distintas regiones.
FIFA busca alternativas para enfrentar la congestión del fútbol femenino
La posibilidad de introducir una categoría sub-23 responde a un problema que ha adquirido cada vez mayor relevancia a medida que el fútbol femenino ha crecido y se ha profesionalizado. Durante la última década, la expansión de las competiciones internacionales, los compromisos con los clubes y las obligaciones con las selecciones nacionales han incrementado considerablemente las exigencias físicas para las futbolistas. En este contexto, FIFA considera necesario explorar alternativas para abordar la acumulación de partidos y la carga de trabajo de las jugadoras de las selecciones absolutas.
El organismo pretende analizar el asunto junto al COI y otros actores relevantes, entre ellos las propias futbolistas, las asociaciones miembro y las federaciones nacionales cuyos equipos suelen clasificar a los Juegos Olímpicos. La discusión requeriría consultas y evaluaciones exhaustivas, ya que una restricción de edad modificaría sustancialmente la naturaleza de un torneo que se ha consolidado como uno de los eventos más importantes del fútbol femenino internacional. Por ahora, el diálogo aparece como el primer paso antes de cualquier decisión.
Un cambio que podría transformar la historia del fútbol femenino olímpico
La eventual introducción de un límite de edad también podría generar resistencia entre algunas de las principales figuras del fútbol internacional. A diferencia del torneo masculino, que cuenta con una categoría sub-23 desde los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 —con la posibilidad de incluir a tres futbolistas mayores de esa edad desde Atlanta 1996—, la competición femenina nunca ha tenido restricciones de elegibilidad. Esto se debe a que el fútbol femenino se incorporó al programa olímpico en Atlanta 1996 sin límites de edad, en una época en la que la disciplina todavía no alcanzaba su actual nivel de profesionalización. Desde entonces, el torneo ha adquirido una creciente importancia deportiva y comercial.
El impacto de una eventual modificación también alcanzaría los intereses del COI, ya que el fútbol femenino se ha convertido en uno de los eventos más atractivos de su programa, especialmente en mercados como Estados Unidos, Europa y Australia. En París 2024, la selección estadounidense, dirigida por Emma Hayes, conquistó la medalla de oro y consiguió el quinto título olímpico de su historia, en una competición que se ha disputado en ocho ediciones. FIFA también enfrenta cuestionamientos por su propio papel en la congestión del calendario: el organismo decidió organizar la primera Copa Mundial Femenina de Clubes en enero de 2028, con Estados Unidos como sede de un torneo de 16 equipos que se desarrollará entre el 5 y el 30 de enero, apenas seis meses antes de los Juegos Olímpicos. Esta coincidencia vuelve a poner de manifiesto el desafío de equilibrar el crecimiento comercial del fútbol femenino con las exigencias deportivas y físicas que enfrentan sus protagonistas.
