La fuerza del deporte bolivariano volvió a sentirse en Ayacucho y Lima, donde los atletas de la región demostraron que la entrega, la disciplina y la resiliencia siguen siendo la base de cada victoria. En este escenario, Venezuela y Guatemala destacaron con actuaciones memorables en judo y pentatlón moderno, respectivamente, convirtiendo sus conquistas en testimonio del compromiso que cada delegación ha sostenido a lo largo del ciclo. Más allá de los números del medallero, sus triunfos reflejan historias personales y colectivas marcadas por el sacrificio y la determinación.
A medida que avanzaron las competencias, ambas naciones dejaron claro que el éxito deportivo es también un acto de identidad. Los judocas venezolanos impusieron su presencia en los tatamis con una combinación de experiencia, temple y estrategia que los llevó a lo más alto. Al mismo tiempo, los pentatletas guatemaltecos lograron un desempeño sincronizado que reveló un trabajo profundo y sostenido. Estas dos gestas, surgidas de disciplinas tan diferentes, se encontraron en un punto común: la capacidad de transformar presión en oportunidad y aspiración en resultado.
Venezuela, poderío absoluto en el judo bolivariano
La delegación venezolana se consolidó como campeona del judo al sumar 17 medallas: cinco de oro, cuatro de plata y ocho de bronce. Sus títulos llegaron de la mano de figuras como Karen Isabel León Estévez en +78 kg, Leomaris Sarahí Ruiz Graffe en -52 kg, Anriquelis Pauleth Barrios Hernández en -63 kg, Zunilda Leonor Chávez Piñango en -78 kg y el equipo de shiai mixto, todos protagonistas de jornadas que demandaron precisión técnica y una confianza inquebrantable. Cada combate narró una historia de resistencia, donde las decisiones tomadas en fracciones de segundo determinaron el curso del torneo.

Detrás de la contundencia de Venezuela, otras delegaciones también dejaron señales de crecimiento y proyección. Ecuador ocupó el segundo lugar del podio con cuatro oros y dos bronces, destacando atletas como Astrid Carolina Gavidia Bustos y Juan Pablo Ayala Menéndez. República Dominicana completó el cuadro con tres títulos en categorías masculinas, mientras que Colombia, Perú, Chile y Panamá sumaron medallas que reflejan el avance regional en la disciplina. Cada país, con su propio estilo, aportó competitividad y entrega a un torneo marcado por la diversidad técnica y el respeto mutuo.
Guatemala, precisión y equilibrio en el pentatlón moderno
En pentatlón moderno, Guatemala firmó una actuación excepcional que le permitió proclamarse campeona bolivariana con un total de cinco medallas: tres de oro y dos de plata. Las victorias de Andrés Fernández Anleú y Sofía Cabrera Escobar en las pruebas individuales, junto al oro en el relevo mixto que ambos compartieron, simbolizaron la armonía y fortaleza de un equipo que ha sabido crecer en conjunto. El esfuerzo se extendió a las medallas de plata logradas por Juan Alberto Ochoa Calvillo y Paula Sophia Valencia Franco, quienes también subieron al podio tras pruebas exigentes en cada una de las disciplinas del pentatlón.
Ecuador se quedó con la segunda posición, impulsado por el oro de María Sol Naranjo Vega y su destacada actuación en los relevos mixtos, mientras que Venezuela cerró el podio con dos bronces que confirmaron la competitividad del torneo. Esta edición del pentatlón moderno bolivariano volvió a demostrar que el equilibrio entre resistencia, precisión y estrategia es esencial para alcanzar la excelencia, y que los atletas de la región continúan elevando el nivel de una disciplina tan compleja como emocionante.




