Gustavo Sánchez, entre medallas mundiales y un viaje que le ayudó a volver a empezar
Javier Nieto
febrero 13, 2026

Gustavo Adolfo Sánchez Acero, tres veces medallista mundial y referente de la natación artística en Colombia, vivió en apenas doce meses el contraste más abrupto de su carrera. En 2023, fue el primer colombiano y el primer sudamericano en subir al podio de un Mundial de natación artística, con la plata en Fukuoka. En 2024 sumó dos bronces en Doha coronándose en la Super Final de la Copa del Mundo en solo y dúo mixto. Después, fue reconocido por World Aquatics como mejor nadador artístico masculino del año. Tras consolidarse en la élite internacional, una enfermedad grave y una crisis personal le obligaron a replantearse su continuidad deportiva.

A comienzos de 2025, concentrado en Barcelona para preparar la Copa del Mundo, contrajo un dengue hemorrágico que redujo drásticamente su capacidad física y le apartó de los entrenamientos. Poco después, un familiar cercano fue diagnosticado con síndrome de Guillain-Barré, una enfermedad autoinmune que afecta al sistema nervioso y puede provocar parálisis. Sánchez decidió regresar y centrarse en su entorno más próximo. “El 2024 fue mi año y este no tanto. Esos problemas me hicieron pensar qué estaba pasando. Tenía la cabeza más en Colombia que en las competiciones”, reconoció.

El año en que pensó en retirarse

El impacto fue también emocional. En el Mundial posterior pasó de pelear por el podio a terminar séptimo en sus pruebas individuales. “Fue fuerte. Pensaba que ya había pasado mi momento”, admitió. En redes sociales habló de “bloqueos mentales”, miedo e inseguridad, sensaciones inéditas hasta entonces en su trayectoria. “Viví el otro lado del deporte”, explicó al recordar los pensamientos de retirada que comenzaron a aparecer en esos meses.

La recuperación no fue inmediata. Sánchez buscó distancia y viajó a Tailandia e Indonesia, donde realizó experiencias de contacto con la naturaleza y trabajo personal. “Culpa, tristeza, ira… al salir de ahí era imposible no sentirte diferente, liberado, me sentí libre. Finalmente elegí dejarlo ir y la enseñanza mas grande que me deja esto es que si no estás bien primero por dentro, jamás lo estarás por fuera para enseñarle al mundo todo lo que tienes por dar… Era mi mayor objetivo venir y lo logré”, escribió tras aquel periodo. El paréntesis le permitió recomponer energías físicas y mentales y regresar a la piscina con una perspectiva distinta.

El accidente que marcó su adolescencia

No era la primera vez que su carrera sufría un frenazo inesperado. A los 13 años, una puerta del colegio le atrapó la mano y perdió parte de la primera falange del dedo corazón izquierdo. La recuperación fue larga y dolorosa. “Casi me arranco el dedo”, recordó en una entrevista. El accidente le obligó a detener su actividad deportiva durante un tiempo y le dejó la sensación de haber quedado al margen cuando apenas comenzaba a definir su camino.

Aquel parón coincidió con una etapa en la que probó distintas disciplinas —voleibol, ultimate, waterpolo— hasta que en 2017 aceptó la invitación de entrenar en natación artística. Cuatro meses después compitió por primera vez en el extranjero. Desde entonces ha defendido el crecimiento de la modalidad masculina en una disciplina tradicionalmente más visible en categoría femenina. “Veía este deporte en los Juegos Olímpicos y eso me motivó”, recuerda.

Un premio en casa

La falta de respaldo institucional también formó parte de sus dudas. Hace dos años llegó a sentirse “más afuera que adentro” del sistema deportivo. “Uno lo daba todo y el apoyo era mínimo. Mi mamá me levantó. Estaba decepcionado, pero ella siempre estuvo ahí para apoyarme”, confesó. Pensó incluso en buscar oportunidades en otros países antes de encontrar respaldo en la federación, patrocinadores y el Comité Olímpico Colombiano.

Estos días, entre el 13 y el 15 de febrero de 2026, las piscinas del Complejo Acuático César Zapata de Medellín acogerán la primera parada de la Copa del Mundo organizada por World Aquatics, con la participación prevista de cerca de 300 deportistas de 25 países, incluidos medallistas olímpicos y mundiales. En ese escenario, Gustavo Sánchez volverá a competir en casa convertido en una de las referencias internacionales de la disciplina y en uno de los nombres que han situado a Colombia en el mapa global de la natación artística.