Johanna Talihärm y su salto a la Comisión de Atletas del COI
Juan José Saldaña
marzo 26, 2026

La biatleta estoniana Johanna Talihärm, con cuatro participaciones olímpicas en su palmarés (Sochi 2014, PyeongChang 2018, Pekín 2022 y Milán Cortina 2026), ha dado un paso decisivo fuera de las pistas de biatlón: fue elegida miembro de la Comisión de Atletas del Comité Olímpico Internacional (COI). Aunque nunca alcanzó el podio en los Juegos Olímpicos, su constancia se refleja en las 226 participaciones que acumula en la Copa del Mundo de biatlón. Talihärm destaca que al ser una deportista con un recorrido “promedio” –más centrada en el esfuerzo diario que en la fama– comprende de forma única las dificultades de la mayoría de sus compañeros. Esa perspectiva auténtica es la que ahora llevará al seno del COI.

La propia Talihärm confesó sentirse “muy emocionada” al asumir este nuevo rol. Tras superar la incredulidad inicial de su elección, agradeció “la confianza de todos los atletas” y prometió “ser su voz y representarlos bien”. Consciente de la gran responsabilidad que ello conlleva, la biatleta asegura que hará lo posible por llevar la mirada del deportista al corazón de las decisiones olímpicas, convencida de que el movimiento olímpico alcanza su mejor versión cuando los atletas están al centro de la toma de decisiones.

Trayectoria deportiva y crecimiento personal

Desde su aparición en la escena internacional en 2012, Talihärm ha sido la principal figura del biatlón estoniano en la última década. Además de sus cuatro Juegos Olímpicos, participó en seis Campeonatos Mundiales (2013-2015 y 2017-2021) y habitualmente formó parte de los equipos de relevos de Estonia. A pesar de no haber subido al podio en estas competiciones, su perseverancia en las pistas le ha dado experiencia: acumula más de 200 carreras de Copa del Mundo, un indicador de su presencia constante en la élite. Este recorrido “de sacrificio cotidiano” define a la atleta: ella misma afirma no ser una superestrella, sino una competidora común que conoce bien los retos de aquellos que se entrenan duro sin grandes luces mediáticas.

Paralelamente a su carrera deportiva, Talihärm amplió su formación académica y humana. Estudió Administración de Empresas en la Universidad Estatal de Montana (EE. UU.), lo que le brindó una perspectiva global y habilidades organizativas útiles fuera de la pista. Además, desde 2023 ejerció como enlace entre los atletas del COI y los Comités Olímpicos Europeos (COE), y en noviembre de 2025 fue elegida presidenta de la Comisión de Atletas del COE. Estos roles de liderazgo demuestran que incluso antes de llegar al COI, Talihärm ya trabajaba como vocera de sus compañeros, acumulando experiencia en la defensa de los intereses deportivos a nivel continental.

Compromiso con los atletas

Talihärm admite que uno de los motores de su candidatura fueron las situaciones complicadas que ha vivido en primera persona durante su carrera. Es consciente de que muchos deportistas sufren incidentes o decisiones arbitrarias que pueden evitarse. Por eso insiste en la necesidad de diseñar sistemas deportivos que incluyan la opinión de los atletas: “Los atletas bien atendidos son los mejores embajadores del deporte”, sostiene. Quiere garantizar que la próxima generación disfrute de una experiencia más positiva y acompañada que la suya, proponiendo canales claros de comunicación, apoyo psicológico y asesoría experta en cada etapa de sus carreras.

El día de su elección, Talihärm remarcó su agradecimiento y compromiso públicamente. Subrayó que situar la voz de los deportistas en el centro de la agenda olímpica no es solo un eslogan: “El movimiento olímpico está en su mejor versión cuando los atletas están en el corazón de la toma de decisiones”, enfatizó. Esta frase ya guía su hoja de ruta como comisionada: Talihärm insiste en que más allá de resultados y medallas, cada federación y comité debe apoyar a sus atletas con información transparente, canales seguros para expresar sus inquietudes y recursos para proteger su bienestar físico y emocional. En su visión, el deporte de alto nivel debe construirse con los atletas como protagonistas, y ella está determinada a poner su propia voz al servicio de ese ideal.