El giro del Comité Olímpico Internacional en 2026 sobre la categoría femenina no es solo una decisión deportiva, sino una rectificación a lo que se defendió en 2024 -desde la presidencia y la dirección deportiva-. Este jueves, el propio organismo reconoce que la categoría femenina debe protegerse desde un criterio biológico claro, algo que entonces se evitó bajo un discurso de “flexibilidad” que acabó generando más incertidumbre que soluciones y una mancha en el recuerdo de los Juegos Olímpicos de París 2024 en la categoría de boxeo.
En París 2024, el COI defendió públicamente decisiones que hoy quedan obsoletas. Se validaron casos controvertidos en boxeo, se desacreditó cualquier duda como “ruido político” y se insistió en que todo estaba bajo control. Sin embargo, los propios hechos demostraron lo contrario. Lo relevante no es reabrir esos casos, sino asumir esos errores y reconducirlos para el correcto funcionamiento del deporte ante una sociedad que evoluciona y, como tal, el deporte ha de hacerlo sin modificar sus valores y siendo honesto con sus principios.
Kirsty Coventry redirige el rumbo
Aquí aparece la figura de Kirsty Coventry. Su llegada ha marcado un cambio claro con el COI abandonando la ambigüedad y apostando por una regulación basada en ciencia y en la protección de la categoría femenina. Se ha corregido el rumbo, aunque para algunas atletas llegue tarde (y por el daño reputacional causado y las consecuencias que ha derivado en debates políticos, intereses ideológicos… un ruido muy alejado del deporte).
No obstante y por concretar que no todo está bien, si hay un actor que vuelve a fallar es el ecosistema del boxeo. Primero fue la IBA, con decisiones calificadas por el propio COI como “arbitrarias” y sin base sólida. Y ahora, el nuevo organismo World Boxing, que debía representar un punto de inflexión, vuelve a abrir interrogantes. En lugar de aportar claridad definitiva, ha reintroducido dudas sobre procesos, criterios y coherencia en la elegibilidad con la reciente decisión de admitir a Li-Yu Ting en categoría femenina.
World Boxing, en sentido contrario al COI
No es comprensible, y más tras la última declaración del COI sobre el asunto. Cuando un organismo nace para restaurar la integridad de un deporte, no puede permitirse repetir errores. Y, sin embargo, eso es exactamente lo que está ocurriendo… Para más inri, ahora World Boxing va en sentido contrario al COI. Parece algo fuera de toda lógica…
La decisión de World Boxing no parece la más acertada si quiere continuar estando presente en el programa olímpico. A las dudas sobre su credibilidad y transparencia como federación internacional, ahora se suma esta sorprendente sobre la categoría femenina. ¿Por qué no ha consultado al COI para tomar una decisión? ¿Cómo se le ocurre a World Boxing caminar de manera independiente al deporte internacional? ¿Rectificará? Demasiadas preguntas para un deporte que se está ‘olímpicamente’ tambaleando.
