La práctica deportiva en París y en el conjunto de Francia se ha consolidado tras la celebración de los Juegos Olímpicos de París 2024. Según el Instituto Nacional de la Juventud y de la Educación Popular (INJEP), el 61% de la población de 15 años o más practica deporte al menos una vez por semana en 2025, dos puntos porcentuales más que en 2023 y siete puntos por encima del dato registrado en 2018, en el primer barómetro nacional elaborado un año después del evento olímpico.
El estudio, basado en una encuesta a 4.010 personas, muestra además que el 72% de los franceses ha realizado alguna actividad física en los últimos 12 meses y que una de cada tres personas practica tres disciplinas o más. El impacto se observa también en la reducción de desigualdades: la brecha de práctica entre hombres y mujeres se ha reducido a un solo punto, frente a los seis puntos registrados en 2018, mientras que el grupo de edad más activo sigue siendo el de 15 a 29 años, con un 84% de práctica regular. En paralelo, el excedente presupuestario de París 2024 financiará 13 proyectos deportivos con 3,27 millones de euros, orientados a la natación, la inclusión de personas con discapacidad y el refuerzo de clubes locales.
Tokio 2020 y el incremento de la práctica semanal
En Tokio, sede de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, el aumento de la práctica deportiva quedó reflejado en los datos oficiales del Gobierno Metropolitano. La encuesta realizada en octubre de 2021 situó en el 68,9% el porcentaje de residentes que practicaban deporte o ejercicio físico al menos una vez por semana, lo que supuso un incremento de 8,5 puntos porcentuales respecto a la medición anterior con el mismo indicador.
El informe destaca que el crecimiento se concentró especialmente en actividades individuales al aire libre y en programas comunitarios impulsados tras los Juegos, en un contexto marcado por la reapertura progresiva de instalaciones deportivas. La métrica utilizada —frecuencia semanal— permite constatar un cambio estable en los hábitos deportivos de la población de la capital japonesa en el periodo inmediatamente posterior al evento olímpico.

Caída del sedentarismo en Atenas 2004
El caso de Londres aporta uno de los ejemplos más documentados de evolución tras unos Juegos Olímpicos. Según la Active People Survey de Sport England, entre octubre de 2011 y octubre de 2012, periodo que engloba la celebración de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, el número de adultos que practicaban deporte al menos una vez por semana aumentó en 750.000 personas.
En el cierre del ciclo abril 2012–abril 2013, ya en el periodo posterior a los Juegos, la cifra de practicantes semanales se mantenía 530.000 personas por encima del nivel previo al año olímpico, alcanzando los 15,3 millones de adultos activos en Inglaterra según el criterio de al menos 30 minutos de actividad moderada semanal. Los datos reflejan un pico coincidente con el año olímpico y una retención parcial del aumento en los meses posteriores.
En Atenas, los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 coincidieron con una reducción notable del sedentarismo declarado. Datos del Eurobarómetro muestran que el porcentaje de población que afirmaba no practicar nunca ejercicio físico descendió del 75% en 2003 al 57% en 2004, el año de los Juegos. El descenso de 18 puntos porcentuales se produjo en un periodo muy corto y refleja un cambio significativo en los hábitos declarados de actividad física tras el evento, aunque los análisis posteriores subrayan que la evolución a medio plazo estuvo condicionada por factores económicos y de política deportiva.
Pekín 2008 y el aumento sostenido de la actividad física
En Río de Janeiro, sede de los Juegos Olímpicos de Río 2016, los estudios realizados tras los Juegos también identificaron un aumento de la actividad física. Una investigación centrada en residentes indicó que el 51,6% de los encuestados declaró haber incrementado su nivel de actividad física después del evento. El mismo trabajo señala que más del 60% manifestó una mayor motivación para practicar deporte de forma regular..
En Pekín, el legado de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 se refleja en series oficiales a largo plazo. Según datos del Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades, la proporción de población que practicaba actividad física de forma regular pasó del 28,2% en 2007 al 37,2% en 2020.
El incremento se produjo en paralelo a la implantación de políticas públicas posteriores a los Juegos, como la creación del Día Nacional del Fitness en 2009, y muestra una evolución sostenida en los indicadores oficiales de participación deportiva tras la cita olímpica.




