La incertidumbre política que atraviesa Perú, pendiente del balotaje presidencial del 7 de junio, contrasta con el mensaje de estabilidad que transmite la organización de los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos Lima 2027. En un país que ha tenido ocho presidentes entre 2016 y 2026, varios de ellos “presos, cumpliendo condenas hoy en día”, el Comité Olímpico Peruano -COP-, Panam Sports y el Instituto Peruano del Deporte -IPD- sostienen que los compromisos asumidos siguen en marcha y que la cita continental no está en riesgo.
En conversación con SportsIn, Renzo Manyari Velazco, presidente del COP, defiende que la institución atraviesa “su mejor momento”, con una “consolidación absoluta” del apoyo de las federaciones a las políticas impulsadas desde el Comité Olímpico y una relación “muy estrecha” con los deportistas. El dirigente también destaca las coordinaciones con los distintos actores del Sistema Deportivo Nacional, que, según afirma, ven en el COP “un referente de liderazgo, de buena gobernanza, de compliance y de gestión estratégica” en favor del deporte peruano.
Lima 2019 como punto de partida
Manyari reconoce que el camino posterior a los Juegos Panamericanos Lima 2019 no ha sido sencillo. “Ha sido complejo, porque con tantos cambios en la parte pública, del propio Instituto Peruano del Deporte, nos lleva y nos obliga a consolidar liderazgos y planes que sean susceptibles de cambios, que se puedan adaptar a nuestras necesidades, pero que, a la vez, mantengan la esencia de una adecuada planificación”, explica el presidente del COP.
El dirigente, sin embargo, también sitúa Lima 2019 como un punto de inflexión para el deporte peruano. “Para el COP ha sido interesante y muy alentador tener resultados deportivos, ya tenemos federaciones que están figurando en el concierto internacional, con marcas y registros que son la coronación y legado de los Juegos Panamericanos de 2019”, señala. En ese recorrido, Manyari destaca especialmente “el cambio generacional de Lima 2019 a Lima 2027”, al que define como “la verdadera generación de estrellas del Team Perú”.
La política no frena la hoja de ruta deportiva
Preguntado por cómo se sostiene el país pese a la inestabilidad política, Manyari atribuye parte de esa resistencia a la capacidad emprendedora de los peruanos, al peso de las pequeñas y medianas empresas, al consumo interno, al dinamismo de las exportaciones y a la estabilidad monetaria. “El tema clave ha sido la capacidad del peruano de generar pequeñas y medianas empresas, lo cual permite un consumo fuerte dentro del Perú”, apunta, antes de añadir que el país atravesó una etapa favorable por el aumento de materias primas como el oro, la plata y el cobre.
Para Manyari, esa resiliencia económica también tiene una traducción deportiva. El dirigente destaca que Perú ha sabido “salir adelante” en escenarios complejos y que esa cultura ha permitido al COP actuar con autonomía e independencia. “Un buen capitán no se hace en aguas tranquilas, sino en aguas con marejadas, con turbulencias”, afirma. Esa realidad, sostiene, se ha canalizado de forma positiva para consolidar el Plan de Gobernanza junto a federaciones y deportistas, y para sobrellevar los continuos cambios políticos del país.
Lima 2027 no se percibe en riesgo
La pregunta sobre el riesgo real para los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos Lima 2027 aparece de forma directa. Manyari no esquiva el escenario de incertidumbre, pero responde con una convicción apoyada en antecedentes recientes. “No sé qué tan extraño o fortuito tendría que pasar para que puedan caerse los Juegos”, afirma, antes de añadir que tendría que ocurrir “algo apocalíptico” para poner en cuestión la organización.
El presidente del COP recuerda lo sucedido antes de los Juegos Bolivarianos, cuando el país vivió cambios institucionales muy próximos al inicio de la competición. “Nos cambiaron al presidente de la República faltando una o dos semanas antes de los Juegos Bolivarianos, sacaron al presidente del IPD faltando cuatro o cinco días antes del inicio de los Juegos y los Juegos se realizaron, se dieron, no se cayó ninguna prueba”, señala. Para Manyari, ese antecedente permite transmitir un mensaje concreto: “A pesar de todas las dificultades, el Comité Olímpico Peruano, el Instituto Peruano del Deporte y las autoridades de turno siempre cumplen con su palabra y llevan adelante sus compromisos”.
La Videna y la cuenta atrás hacia 2027
La conversación con Manyari termina junto a la Villa Deportiva Nacional -La Videna-, sede del Comité Olímpico Peruano y uno de los símbolos del legado de Lima 2019. Sus escenarios deportivos, enclavados en un radio de 21 hectáreas en el corazón de Lima, siguen siendo reconocidos por autoridades deportivas de la región por el cuidado recibido y por el papel que han tenido en la transformación del deporte peruano.
A partir del 23 de julio comenzará la cuenta atrás de un año hacia Lima 2027. Perú y su gente sueñan con unos Juegos que sean punto de encuentro y con un deporte capaz de funcionar como puente de unión para una sociedad que no se merece los vaivenes de la política peruana. El reto, ahora, será convertir esa estabilidad deportiva en una garantía sostenida hasta la inauguración de los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos.
