Zhao Yicheng, el chico de 16 años que bate récords ‘corriendo’ por una pared
Javier Nieto
mayo 12, 2026

Zhao Yicheng convirtió su estreno en la World Climbing Series en una de las irrupciones más llamativas de la escalada de velocidad. El chino, de solo 16 años, batió el récord mundial masculino con una marca de 4.54 segundos en Wujiang, superó en semifinales al estadounidense Sam Watson y cerró la competición con el oro ante su público. Zhao no pasó de los cinco segundos en ninguna ronda y confirmó en competición absoluta lo que ya venía anunciando desde categorías juveniles.

El nuevo récord llegó después de una progresión que ya había llamado la atención del mundo de la escalada. En marzo de 2025, cuando aún tenía 15 años, firmó 4.66 y 4.65 segundos en una prueba de selección de la selección china en Baisha, registros mejores que el récord mundial vigente entonces, aunque no homologados por no tratarse de una competición certificada por la International Federation of Sport Climbing -IFSC-. Semanas antes de Wujiang ya había batido el récord oficial en los Asian Beach Games, pero su actuación en casa le dio una dimensión nueva: oro, récord mundial y una madurez competitiva impropia de su edad.

Una historia que empezó casi por casualidad

Nacido en Suzhou en 2009, llegó al rocódromo con cinco años porque un amigo lo llevó a probar. Aquella visita casual se convirtió primero en una actividad de fin de semana y después en una rutina competitiva. A los ocho o nueve años ya participaba en torneos juveniles, donde empezó a destacar por una velocidad poco habitual. “Cuando era más joven, no tenía muchos rivales. Siempre era el más rápido”, recordó en una entrevista con Xinhua. “Pero ser el más rápido no siempre significaba ganar. Mi mentalidad no era lo bastante fuerte entonces. Perder me enseñó más que ganar”.

El cruce más importante llegó a los 13 años, cuando tuvo que elegir entre una vida académica más convencional y una apuesta creciente por la escalada. Zhao era buen estudiante en Mudu School, con resultados destacados, pero sentía que su futuro estaba en la pared. “Tenía buenas notas”, admitió. “Pero la luz del sol en la pared parecía más brillante que cualquier aula”. Su madre, según la prensa china, vivió esa decisión con una mezcla de orgullo y preocupación: feliz porque su hijo amaba realmente la escalada, pero inquieta por la posibilidad de que dejara atrás los estudios. La solución fue un camino intermedio y exigente: desde septiembre de 2023, Zhao se incorporó al equipo de Shanghái, con clases por la mañana en Fengxian High School y entrenamiento profesional por la tarde.

Leer para calmar la velocidad

El salto deportivo llegó pronto. Tras su primer ciclo completo de entrenamiento invernal con la selección china, sus tiempos bajaron de más de 5.40 segundos a marcas por debajo de cinco, una frontera que en la escalada de velocidad funciona casi como el sub-10 en los 100 metros. Zhao lo explica como una mezcla de fuerza, técnica, ambiente competitivo y pensamiento. “La atmósfera del equipo me empujó a entrenar de forma más inteligente. Los mejores escaladores del país están allí y cada sesión exige lo mejor de ti”, señaló.

Ese pensamiento también aparece fuera del muro. Zhao mantiene el hábito de leer entre entrenamientos, con títulos de historia, ciencia ficción y clásicos chinos como The Three-Body Problem o Tao Te Ching, además de una biografía de Kobe Bryant. “La lectura me ayuda a calmar la mente y a pensar de forma independiente; me quita algo de impaciencia”, explicó. Para él, la escalada no se limita al esfuerzo físico: “No es solo física. También es un proceso mental. Sin pensamiento activo, no puedes llegar al máximo nivel en ningún deporte”.

Watson, Wujiang y el nuevo listón mundial

La relación con los tiempos también ha tenido su propia historia en redes sociales. Después de correr en 4.65 segundos en Baisha, Zhao cambió su nombre de usuario, que hasta entonces hacía referencia a una promesa personal: no modificarlo hasta bajar de 4.6. “Solo quería ver cómo era el paisaje de los 4.6 segundos”, dijo entonces. Una semana después volvió a ajustar su perfil, ya con una nueva referencia hacia los 4.5, como si cada nombre fuera una pequeña cuenta atrás hacia el siguiente límite.

En Wujiang, esa cuenta atrás se encontró con Sam Watson, el anterior gran nombre de la velocidad mundial. Zhao le ganó en semifinales con 4.54 segundos frente a los 4.67 del estadounidense, antes de imponerse en la final a su compatriota Long Jianguo. “Hay demasiadas cosas en competición que no puedes controlar, así que intento centrarme en mí mismo”, explicó Zhao tras su primer evento de la World Climbing Series. Sobre el récord, añadió: “No quería pensar en el récord del mundo. Solo quería pensar en mí, mantener la calma y estar tranquilo durante la competición”. También tuvo palabras para Watson: “Sam es un atleta excelente y tenía el récord antes, así que estoy feliz de competir con él. Sin él, no habría podido batir el récord del mundo”.

Un récord que parece solo el principio

Watson también reconoció el impacto del nuevo rival. “Estoy impresionado por su capacidad y, definitivamente, es la mejor escalada de velocidad que he visto”, afirmó después de la competición. La disciplina de velocidad en escalada requiere cada vez más una regularidad extrema bajando ya casi de manera habitual de los cinco segundos, donde el ganador se decide por milésimas cada vez más pequeñas.

Con 16 años, Zhao ya ha sido campeón mundial juvenil, ha pasado por la selección china, ha logrado marcas no homologadas por debajo del récord vigente, ha batido el récord mundial oficial y ha ganado en su primera aparición en la World Climbing Series. Su propia mirada, sin embargo, sigue puesta más allá del dato inmediato. “Los próximos Juegos Olímpicos están a más de tres años. 4.5 segundos no es mi objetivo final. Buscaré tiempos más rápidos. Es un hito, no la meta”, afirmó.