El polémico luchador de la UFC, Conor McGregor, dio un paso inesperado hacia la política este lunes al lanzar una petición en la plataforma change.org con la que busca respaldo ciudadano para presentarse a las elecciones presidenciales de Irlanda, previstas para el 11 de noviembre.
El excampeón de peso pluma y peso wélter, que no compite desde 2021, publicó el enlace de la petición en su cuenta de X, acompañado de un mensaje dirigido a los irlandeses para pedirles que apoyen su candidatura. A sus 37 años, McGregor ya había adelantado en marzo su intención de dar el salto a la arena política. Sin embargo, la Constitución irlandesa establece que un aspirante a la presidencia necesita el respaldo de 20 parlamentarios o de cuatro consejos de condado para poder aparecer en la papeleta electoral.
Una crítica al sistema y al primer ministro
“Este sistema, si bien pretende asegurar cierta influencia política entre los candidatos, restringe involuntariamente la voz directa del electorado irlandés”, escribió McGregor. “En este contexto, propongo una petición para solicitar un cambio en el proceso de nominación para que mi nombre pueda aparecer en la papeleta. Argumento que los ciudadanos irlandeses deben tener el derecho absoluto a elegir a los candidatos que aparecerán en la papeleta presidencial. Por lo tanto, les imploro que se unan a mí en este esfuerzo firmando esta petición”.
Article 12 of the Irish Constitution states:
“Upon inauguration, the President swears an oath of office pledging to uphold the Constitution and serve the people of Ireland.”
As President it will be my exact intention to uphold the Constitution and serve the people of Ireland…
— Conor McGregor (@TheNotoriousMMA) August 4, 2025
Antes de añadir un llamamiento directo —“¡Firma mi petición para salvar Irlanda!”—, el dublinés aprovechó para lanzar un duro ataque contra el actual primer ministro, Simon Harris, al que calificó de “vergonzoso”. Además, instó a los ciudadanos a votar por “cualquier candidato que no sean estos traidores, estos inhumanos”.
En pocas horas, la petición superó las 5.000 firmas, aunque McGregor necesitará mucho más apoyo para presionar por un cambio en el sistema de nominación. Su movimiento ha vuelto a situarlo en el centro del debate público, lejos de los octágonos, pero fiel a su estilo combativo, esta vez en el terreno político.




