El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el martes la creación de un grupo de trabajo de la Casa Blanca que estará encargado de coordinar la seguridad, el transporte y otros aspectos clave de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. El mandatario firmó una orden ejecutiva para poner en marcha este equipo, que contará con la participación de miembros del gabinete, funcionarios gubernamentales y autoridades locales y estatales.
Trump, que presidirá el grupo, aseguró que «los Juegos Olímpicos de Los Ángeles están tomando forma como un momento maravilloso para Estados Unidos. Va a ser increíble. Haremos todo lo necesario para garantizar la seguridad de los Juegos Olímpicos, incluso recurriendo a la Guardia Nacional o al ejército«. El vicepresidente del grupo será JD Vance, mientras que un director ejecutivo se ocupará de “las operaciones diarias”, según informó la Casa Blanca.
Un reto logístico y político para Los Ángeles
Con apenas tres años por delante, Los Ángeles acelera sus preparativos para una cita que atraerá a millones de personas durante 16 días. La ciudad lleva años planificando el evento, pero en las últimas semanas se han intensificado las negociaciones entre los líderes municipales y LA28, el comité organizador, para concretar el uso de personal público, incluidos los agentes de policía. Además, se debate una propuesta de referéndum que podría exigir la aprobación ciudadana para emplear determinadas sedes olímpicas.
Estos planes coinciden con un contexto complicado para la región. Los devastadores incendios de enero y los esfuerzos de recuperación han afectado a las finanzas locales. A ello se suma la relación tensa entre la administración Trump y las autoridades angelinas por las redadas migratorias y el despliegue de tropas federales en la ciudad pese a la oposición de sus dirigentes.
Una inversión federal y apoyo institucional
Pese a estas tensiones, Trump ha reiterado su respaldo al evento. Su último proyecto de presupuesto destina 1.000 millones de dólares para seguridad, planificación y otros costes relacionados con los Juegos. “La ciudad es un lugar un poco diferente de lo que era cuando se seleccionó en 2017, pero vamos a recuperarla más fuerte que nunca”, declaró el presidente en la Casa Blanca.
Por su parte, el ex presidente del Comité Olímpico Internacional -COI-, Thomas Bach, expresó en junio su confianza en la solidez de la ciudad: “Con respecto a Los Ángeles, contamos con el pleno apoyo del presidente de Estados Unidos, el gobernador de California y la alcaldesa de Los Ángeles para el éxito de estos Juegos Olímpicos”, afirmó en declaraciones a la agencia Associated Press antes de dejar su cargo.
Medidas extraordinarias de seguridad y organización
La Casa Blanca señaló que el grupo de trabajo “agilizará la tramitación de visados y acreditaciones” para participantes y medios de comunicación. Además, la orden ejecutiva instruye a varios departamentos del Gobierno, al FBI y al Servicio Secreto a utilizar “todas las herramientas a su disposición” para garantizar unos Juegos seguros.
Trump, como se ha mencionado con anterioridad, incluso habló sobre la posibilidad de emplear a la Guardia Nacional o al ejército durante el evento y criticó a la alcaldesa Karen Bass y al gobernador Gavin Newsom, calificándolos de “poco competentes”.
Desde LA28, su presidente Casey Wasserman agradeció al Gobierno federal el apoyo recibido. “Habéis sido de ayuda en cada paso del camino y no estaríamos aquí sin vosotros. Y ahora, con la creación de este grupo de trabajo, hemos desbloqueado la oportunidad de elevar nuestra planificación y ofrecer los Juegos más grandes y, sí, los mejores de nuestra historia”.
