Alysa Liu para después del oro olímpico y se quita el ‘disfraz’ de heroína deportiva
Víctor García
agosto 26, 2026

Alysa Liu ha decidido parar cuando está en lo más alto. Seis meses después de conquistar el oro en los Juegos Olímpicos de Milano Cortina 2026, la estadounidense no disputará ninguna competición durante la temporada 2026-27, según ha confirmado este martes. No estará en el Grand Prix, pese a que estaba inicialmente incluida en Skate America en noviembre, ni defenderá su condición de una de las grandes referencias actuales del patinaje artístico. Pretende regresar en 2027-28.

«Mientras todo el mundo anuncia sus programas, voy a aprovechar para anunciar que no competiré esta temporada. Siempre quiero desafiarme de nuevas maneras para que mi parte artística y mi patinaje puedan evolucionar. Para mí es importante que mi deporte refleje mi crecimiento personal. Voy a tomarme este tiempo para recalibrar, ajustar algunas cosas y demás. Así que no temáis, volveré y, mientras tanto, estaré animando a mis compañeros de cerca y de lejos. Nos vemos pronto».

La decisión quizás llame la atención al ser una campeona olímpica de sólo 21 años, con toda la vida deportiva por delante para seguir logrando récords, pero Liu ya abandonó completamente el patinaje después de los Juegos de Pekín 2022, cuando tenía apenas 16 años, y permaneció casi dos años fuera de la competición. Su regreso terminó llevándola al título mundial en 2025 y al oro olímpico en 2026. Ahora vuelve a elegir una pausa, aunque con una diferencia importante a la anterior: ha dejado claro que quiere regresar.

Una carrera de élite desde los 13 años

Liu llegó muy pronto a la élite deportiva. En 2019 se convirtió, con 13 años, en la campeona nacional estadounidense más joven de la historia y fue también una de las primeras patinadoras de su país capaces de incorporar elementos como el triple Axel y los saltos cuádruples. Con 16 años ya había competido en unos Juegos Olímpicos y conquistado un bronce mundial. Poco después decidió retirarse.

«Ahora que finalmente he cumplido mis objetivos en el patinaje, voy a seguir adelante con mi vida», explicó entonces. Liu había empezado a patinar con cinco años y reconocería posteriormente que la exigencia había terminado ocupando prácticamente toda su adolescencia. «Estaba tan metida en el patinaje que realmente no hacía muchas otras cosas. El patinaje ocupa casi toda tu vida«.

La estadounidense utilizó aquella retirada para hacer precisamente todo lo que no había podido hacer durante su primera carrera deportiva. Viajó, pasó más tiempo con familiares y amigos, realizó una ruta hasta el campamento base del Everest y comenzó sus estudios de Psicología en UCLA. «Fue un momento crucial de mi vida. Tenía 16 años y se acercaba la universidad. Quería hacer muchísimas cosas».

También reconoció que abandonar había sido «una de las mejores decisiones» de su vida. «Necesitaba probar muchas otras cosas y en aquel momento pensaba que la única manera de hacerlo era marcharme porque realmente me sentía atrapada». La cuestión resulta relevante ahora porque su regreso no nació de una planificación olímpica ni de la presión por volver a competir. Liu empezó simplemente a patinar de nuevo y descubrió que disfrutaba haciéndolo de otra manera. Comenzó a desprenderse de esa sensación de estar «atrapada».

Volvió por diversión y terminó ganándolo todo

Liu describió aquellas primeras sesiones como la búsqueda de «pequeños golpes de dopamina». En marzo de 2024 terminó anunciando oficialmente su regreso. «Fue bueno para mí tomarme un tiempo lejos del patinaje y estoy tremendamente emocionada por volver a patinar con la nueva perspectiva que he encontrado».

El resultado fue inmediato. En su primera temporada completa después de regresar conquistó el Mundial de 2025. Un año después llegó a Milano Cortina y ganó primero el oro con Estados Unidos en la competición por equipos y posteriormente el título individual femenino, convirtiéndose en la primera estadounidense campeona olímpica individual desde Sarah Hughes en Salt Lake City 2002.

El éxito cambió también su dimensión fuera de la pista. Después de los Juegos aumentaron sus compromisos publicitarios, apariciones públicas y acuerdos de patrocinio. Liu reconoció incluso que le preocupaba cómo sería regresar a su vida cotidiana después del impacto del oro. «Tengo miedo de que ya no se sienta como mi hogar porque, de repente, todo el mundo va a conocerme».

Desde Milano Cortina no ha disputado ninguna competición oficial. Renunció al Mundial de marzo y sus únicas actuaciones llegaron durante la gira Stars on Ice de abril y mayo. El verano, periodo en el que los patinadores preparan normalmente los programas de la siguiente temporada, tampoco ofrecía demasiado margen entre compromisos y unas vacaciones familiares que Liu ya tenía previstas.

Ella misma comenzó entonces a poner en duda la temporada 2026-27. «Tendré que mirar todo, porque no he podido hablar con mis entrenadores y demás», explicó en mayo a ‘USA Today. Su intención inicial seguía siendo competir, pero condicionada a disponer del tiempo y la preparación necesarios.

La ISU contaba con ella para Skate America

La decisión supone también un cambio sobre la planificación inicial de la temporada internacional. La ISU había incluido a Liu en Skate America 2026, una de las pruebas del Grand Prix, prevista para noviembre. Finalmente no participará ni allí ni en el resto del circuito.

Su ausencia tampoco será un caso aislado después de Milano Cortina. Madison Chock y Evan Bates, campeones olímpicos estadounidenses de danza sobre hielo, también han anunciado que no competirán durante la temporada 2026-27. Las temporadas inmediatamente posteriores a unos Juegos ofrecen precisamente un margen difícil de encontrar durante el resto del ciclo olímpico: quien regrese en 2027 todavía dispondrá de tres campañas antes de los Juegos de 2030.

Simon Biles, Carlos Alcaraz…

La presión, las expectativas, el control mental es vital en estas disciplinas con movimientos que deben realizarse tan interiorizados en escaparates tan grandes como unos Juegos Olímpicos. El desgaste psicológico es fuerte, no sólo por estos ejemplos, también está el de Simon Biles, en gimnasia. En la actualidad, en una situación similar también se encuentra Carlos Alcaraz, quien necesita realizar desconexiones puntuales durante la temporada, al contrario que sus rivales que no dejan de entrenar hasta el final de la temporada. Quizás este tipo de parones, que ahora pueden sorprender, sean parte del camino del éxito para muchos atletas cuya cabeza pide respirar, probar ocio de su edad y, en definitiva, quitarse el traje de heroína/héroe deportivo para vestirse de joven normal.