Marco La Porta: «Brasil no puede pensar solo en medallas, necesita una nación deportiva»
Juan Antonio Belmar
mayo 8, 2026

Brasil no solo compite: marca el ritmo de buena parte del deporte sudamericano por infraestructura, talento, resultados y proyección internacional. La misión ahora es sostener ese lugar de privilegio con una gestión capaz de convertir el potencial del país en una cultura deportiva más amplia, estable y duradera. En conversación con SportsIn, Marco La Porta, presidente del Comité Olímpico Brasileño -COB-, expone las claves de una administración que mira al alto rendimiento, la formación, la cooperación regional y el ciclo hacia los Juegos Panamericanos Lima 2027.

La Porta hace un balance positivo de sus primeros meses al frente del COB, aunque evita presentar el proceso como una obra terminada. “El balance es muy positivo, pero aún es el comienzo de un camino”, señala. El dirigente destaca que su administración ha construido “un estilo de gestión más participativo y moderno”, más cercano a todos los actores del movimiento olímpico brasileño: confederaciones, atletas, clubes, entrenadores y directivos. El objetivo, añade, es “crear las mejores condiciones para que nuestros atletas rindan al máximo nivel”, fortaleciendo la gobernanza y mejorando la eficiencia administrativa.

Brasil como nación deportiva

El presidente del COB insiste en que el país no puede medir su proyecto únicamente por el medallero. “Creemos que Brasil no puede pensar solo en medallas”, afirma. Su referencia son los países que ocupan el top 10 olímpico, a los que identifica no solo como potencias de resultados, sino como “naciones deportivas”, con una cultura del deporte arraigada en la sociedad. “Necesitamos construir esta verdadera nación deportiva en Brasil, con más personas practicando deporte, más talentos en desarrollo y más infraestructura para el futuro”, explica.

La Porta considera que el crecimiento brasileño todavía tiene margen, pero no llegará de forma automática. “Los resultados internacionales de Brasil demuestran la fortaleza de nuestro deporte, y no me cabe duda de que todavía tenemos mucho margen de mejora”, apunta. “Sabemos que este salto no se producirá por casualidad. Será consecuencia de una mayor inversión, un mejor entrenamiento de los atletas, un mayor desarrollo profesional, una mayor aplicación de la ciencia en el deporte, y todo ello es resultado de una gestión eficiente”. Para el dirigente, el país cuenta con “una enorme diversidad deportiva, una población muy numerosa y mucho talento”, pero el reto es “transformar este potencial en resultados”.

Juventud, formación y nuevos protagonistas

El desarrollo juvenil aparece como otro de los pilares del modelo brasileño, aunque La Porta precisa que no depende únicamente del Comité Olímpico. “Aunque no está directamente vinculado al Comité Olímpico, el desarrollo juvenil es una prioridad para nosotros. En Brasil, este trabajo lo llevan a cabo principalmente clubes, federaciones y confederaciones, y el COB trabaja para contribuir directamente a este ecosistema”, explica. Los resultados de base, añade, demuestran “el enorme potencial” del país, pero también la necesidad de seguir evolucionando: “Esta preocupación y una relación más estrecha entre el COB y todos los involucrados en el deporte olímpico brasileño serán fundamentales. En definitiva, no hay campeón olímpico sin entrenamiento”.

El dirigente también mira con atención a los deportes que han ganado protagonismo en los últimos años. “Brasil cuenta con deportes históricamente muy fuertes, pero también vemos con gran entusiasmo el crecimiento de deportes más nuevos o aquellos que han ganado terreno recientemente”, señala. En ese grupo sitúa al skateboarding y al surf, por su fuerte identidad brasileña, pero también al taekwondo, tras los títulos mundiales de Henrique Marques, de 21 años, en la categoría de menos de 80 kilos, y Maria Clara Pacheco, de 22 años, en menos de 57 kilos. “Fue un logro extraordinario que demuestra la fortaleza de este deporte en nuestro país”, destaca.

Educación, cooperación regional y ciclo hacia Lima 2027

La formación es otro de los ejes de la administración. La Porta recuerda que “el deporte moderno exige la actualización constante de entrenadores, directivos, equipos técnicos y administradores deportivos”, y sitúa al Instituto Olímpico Brasileño -IOB- como una herramienta central del COB para generar y difundir conocimiento. A través de cursos, seminarios, congresos y programas de capacitación, el organismo ha formado ya a casi 90.000 profesionales de distintas disciplinas, desde la iniciación hasta el alto rendimiento, en todas las regiones del país.

La mirada de La Porta también se extiende al conjunto de Sudamérica. “Al igual que Brasil, veo a Sudamérica con un enorme potencial. Contamos con talento y una gran pasión por el deporte como características definitorias”, señala. El dirigente reconoce desafíos comunes, como la mejora de infraestructuras y la necesidad de mayor inversión, y defiende que Brasil puede contribuir “compartiendo experiencias, promoviendo el intercambio técnico y ampliando esta cooperación regional”. Tras reunirse con distintos comités de la región, insiste en que una relación más estrecha fortalece a todo el continente: “Una región más fuerte genera mejores competencias, atletas mejor preparados y mayor representación internacional para todos”.

El próximo gran punto del calendario serán los Juegos Sudamericanos de Santa Fe, Rosario y Rafaela, una cita clave por su peso competitivo y por los cupos hacia Lima 2027. La Porta no rebaja la ambición brasileña: “Otra cosa que siempre digo es que Brasil participa en las competencias para luchar por la victoria. Y no tengo duda de que llegaremos a los Juegos Sudamericanos muy bien preparados, con una delegación fuerte y competitiva”. El presidente del COB también destaca la preparación de Argentina como anfitriona y espera que la cita sea “otra gran celebración del talento sudamericano”.